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“Las cosas han cambiado poco para las mujeres”

Goldie Hawn regresa al cine tras 15 años, y no lo ha echado de menos

Goldie Hawn y Kurt Russell, con su estrella en el paseo de la fama de Hollywood.
Goldie Hawn y Kurt Russell, con su estrella en el paseo de la fama de Hollywood. FilmMagic

A lo largo de su carrera Goldie Hawn hizo de las rubias inocentes su especialidad. Pero esta actriz no tiene ni un pelo de tonta. La también productora y directora, además de bailarina y cantante, trabajó siempre bajo sus propios términos en una industria donde se decía que las mujeres guapas no podían ser graciosas. Ahora su vuelta a las pantallas con Descontroladas tras 15 años de ausencia le ha demostrado muchas cosas.

Lo primero el talento de su compañera de reparto, Amy Schumer, con la que protagoniza un terrible viaje de madre e hija por Latinoamérica. En estos años cuenta que también ha visto cómo ha cambiado lo que significa ser una estrella ante la invasión de las redes sociales. Y que se puede ser sexy superados los 70 años (tiene 71). Pero sobre todo se ha dado cuenta de lo poco que ha variado la industria del cine cuando se trata de hablar de la mujer. “Yo me siento muy afortunada y nunca esperé algo así en mi carrera. Porque creo que he abierto alguna que otra puerta y sin siquiera intentarlo”, asegura en una reciente entrevista con EL PAÍS quien se ganó no pocas críticas por ejercer de productora y generar sus propios proyectos cuando solo se esperaba de las actrices que pusieran su nombre y su cara bonita. Pero la ganadora del Oscar por Flor de cactus (1969) y conocida por filmes como La soldado Benjamín, Shampoo, La muerte os sienta tan bien o El club de las primeras esposas sigue sin notar grandes cambios. “Amy [Schumer] está bien situada. Pero lo está porque ella se ha sabido labrar su hueco, porque las cosas han cambiado poco en cuanto a las oportunidades que nos ofrecen a las mujeres”, afirma.

Una vida relajada

Goldie Hawn, en el estreno de
Goldie Hawn, en el estreno de "Snatched" . WireImage

Nacida en Washington en 1945, su forma física es envidiable. Siguiendo su actitud ante la vida, Goldie Hawn admira su cuerpo con una sonrisa y algo de humor. Lo achaca a sus aptitudes como bailarina y a que no es nada sedentaria. Y a que tampoco pierde el sueño con la figura. “Entre levantarme a las cinco de la mañana para hacer ejercicio o quedarme en la cama, sigo durmiendo, que me sentará mejor”. Aún así reconoce que moldea sus glúteos en el trampolín, hace algo de trabajo con pesas y no olvida comer sano.“De caprichos solo me permito el helado del avión”, añade pícara esta actriz que admite que solo le gusta viajar en primera clase. Esta actitud no significa que no tenga interés por los últimos estudios sobre la mejor forma de alargar la vida. Por ejemplo, el Glutatión o la también llamada “pastilla de Dios” sobre la que estuvo preguntando en un encuentro reciente con Elizabeth Blackburn, la premio Nobel en Medicina por su trabajo en genética. “El Glutatión es una partícula, una molécula que alimenta la célula y lo principal para una larga vida es una correcta alimentación”, resume de forma muy genérica sobre un tema que le interesa como inversión, tanto económica como personal. “Claro que quiero una larga vida. Pero siempre que sea una vida sana”, apostilla.

La actriz tiene la misma filosofía de vida en su matrimonio. Mejor dicho, en su pareja, porque tras 34 años juntos nunca han querido casarse. A Kurt Russell lo conoció mientras le realizaba un casting para ver si lo contrataba como su pareja en Swing Shift (1984). Le saca cinco años y son una de las parejas más estables de Hollywood, capaces de convertir la reciente inauguración de sus estrellas una junto a la otra en el Paseo de la Fama de Hollywood en un festival de amor. Tres de sus cuatro hijos, Oliver Hudson, Kate Hudson y Wyatt Russell,son actores. “Boston también es brillante, pero quiere ser psicólogo. No hay nada malo, aunque también hay un actor en él”, comenta Goldie Hawn, que ya es abuela de cinco nietos. De lo que sí se queja estos días, y más por su hija que por ella misma, es de la constante invasión de la intimidad a la que dan pie las redes sociales. “Antes las estrellas estaban rodeadas de un aura romántica. Se las miraba desde lejos. Ahora no existen barreras. Todo se sabe”, resume sin ocultar su malestar.

Incluso en plena promoción de su nuevo estreno, por mucho que asegura que le gusta el cine Goldie Hawn no sabe cómo decir de forma educada que en estos tres lustros no lo ha echado tanto de menos: “He viajado por sitios increíbles. He cuidado de mis hijos. También de esos otros que de algún modo he adoptado por todo el mundo gracias al programa MindUP.org que apoyo a través de mi fundación. Me he preocupado por enseñarles a utilizar su cerebro. Nunca me he jubilado, pero he redirigido mi atención a cosas que considero importantes”.

Un Hollywood maduro

Goldie Hawn Diane Keaton, Helen Mirren, Ann Margaret, Raquel Welch o Jane Fonda son los ejemplos de que se pueden cumplir los 70 y seguir trabajando en Hollywood sin estar relegada al papel de abuela. Hawn se ríe de esta longevidad fílmica. “En Descontroladas me paso la película cojeando porque me rasgué un tendón en una carrera”, apunta de su nueva cinta. Tampoco la detuvieron las dudas del estudio a la hora de contar con ella, un obstáculo que se saltó Amy Schumer como productora. “Hollywood tiene que ofrecer contenido para todos, sin alejar del cine a los baby boomers que al igual que yo han envejecido”, explica. “Vamos, que no somos tan decrépitos como antes lo eran a nuestra edad. Tenemos energía y nos queremos divertir”.