Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La hija de Carrie Fisher, Billie Lourd, la única beneficiaria de la herencia

El patrimonio que la fallecida actriz ha dejado a su primogénita incluye joyas, cuentas bancarias, una casa valorada en 18 millones y los derechos de la propiedad intelectual

La actriz Carrie Fisher junto a su hija Billie Lourd en la premiére de 'Star Wars: Es despertar de la fuerza', en 2015.
La actriz Carrie Fisher junto a su hija Billie Lourd en la premiére de 'Star Wars: Es despertar de la fuerza', en 2015.

La hija de Carrie Fisher, la también actriz Billie Lourd, ha sido nombrada beneficiaria única de la herencia de la intérprete que alcanzó la fama por su papel como icónica princesa Leia, de la saga cinematográfica La guerra de las galaxias. Fisher falleció el pasado mes de diciembre tras una parada cardiaca durante un vuelo a Los Ángeles, y su legado va a tener una única destinataria.

El legado que la actriz ha dejado a su hija de 24 años incluye la residencia donde vivía en Beverly Hills —valorada en 18 millones de dólares—, varias cuentas bancarias, la propiedad completa de varias sociedades limitadas, una póliza de seguro de vida, y las joyas y obras de arte que coleccionaba su madre. La que hasta hace unos días era la novia de Taylor Lautner también heredará tanto los derechos de imagen de la intérprete californiana como los derechos de propiedad intelectual de sus múltiples libros y marcas.

Lourd, es conocida por interpretar a Chanel #3 en la serie estadounidense de FOX Scream Queens, además de por su pequeño papel de la teniente Connix en La guerra de las galaxias: El despertar de la fuerza, donde compartió pantalla con su madre.

Las actrices Carrie Fisher, Debbie Reynolds y Billie Lourd el pasado enero de 2015 en Los Ángeles.
Las actrices Carrie Fisher, Debbie Reynolds y Billie Lourd el pasado enero de 2015 en Los Ángeles.

Según recogen los medios estadounidenses, el hermano de la fallecida, Todd Fisher, será el encargado de realizar una subasta a finales de este año con parte de los recuerdos de la actriz, y cuyos beneficios irán destinados a proyectos solidarios que han sido decididos por la hija de Debbie Reynolds.

Fisher murió a los 60 años el pasado 27 de diciembre, cuatro días después de que sufriera un infarto en un avión y fuese trasladada de urgencia a un hospital. La autopsia del cuerpo determinó en un principio que la actriz había fallecido por una apnea del sueño, pero el informe médico posterior señaló que Fisher tenía drogas y alcohol en su cuerpo en el momento de su muerte, aunque no estableció si estas sustancias fueron la causa o no del fallecimiento.

Tan solo un día después de morir Fisher, su madre, la también actriz Debbie Reynolds –por siempre la voz de Cantando bajo la lluvia– fallecía a los 84 años después de ser ingresada en el hospital con síntomas de una posible embolia, donde acudió al sentirse mal durante el funeral de su hija.

Las actrices Debbie Reynolds y, a la derecha, Carrie Fisher, en una imagen de 2011.
Las actrices Debbie Reynolds y, a la derecha, Carrie Fisher, en una imagen de 2011.