Sí, pero no
Es triste comprobar que un partido con 138 años de historia haya tenido que acabar nombrando secretario general a una persona cuyo nivel intelectual y político deja bastante que desear y que no ha ganado elecciones, pero sí ha sabido rentabilizar su “no es no”. Es triste que algo tan simple haya tenido tanto premio. A partir de ahora Pedro Sánchez cambia su frase favorita por “sí, pero no”. Dice que van a ser socialdemócratas, pero se declaran la izquierda sin apellidos, cosa que ninguna socialdemocracia ha sido nunca. Dice que quiere la conformación de España como “nación de naciones”, pero también quiere la soberanía nacional consagrada en el artículo 2 de la Constitución. Esa rabia que Sánchez muestra contra el PP es posible que la compartan casi todos los militantes del PSOE, pero las elecciones no las ganan los militantes y hay millones de españoles a los que no les gusta el PP pero no lo ven como un partido apestoso, aunque haya tenido dirigentes que sí lo han sido. Si esto no lo tiene en cuenta Sánchez dudo que pueda ganar alguna elección que no decidan sus militantes.— Pedro Morante Gutiérrez. Santa Pola (Alicante).


























































