_
_
_
_
_
CLAVES
Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Final de campaña

El Brexit ha perdido la capacidad de polarizar la competición electoral

Los candidatos Theresa May y Jeremy Corbyn. En vídeo, el terrorismo cobra protagonismo en la recta final de la campaña.Vídeo: BEN STANSALL Y NIKLAS HALLE'N (AFP) / AFP-REUTERS-QUALITY
Sandra León

Es un tiempo de oro para las campañas electorales. La que hoy se cierra en Reino Unido ha estado animada por la disparidad entre las expectativas iniciales, muy favorables a Theresa May, y el progresivo acercamiento en intención de voto de los laboristas, cuyos resultados dependerán en gran medida de la participación de los más jóvenes.

La campaña electoral británica deja una certeza y muchos interrogantes. La primera es que la sociedad ha pasado página sobre el Brexit. A pesar del poco tiempo transcurrido desde el referéndum y de lo ajustado de sus resultados, los ciudadanos han aceptado que no hay vuelta atrás, por lo que dicho tema ha perdido capacidad de polarizar la competición electoral.

La estrategia de May de convocar elecciones y apostarlo todo al liderazgo en la negociación del Brexit se hubiera reforzado en un entorno donde la confrontación partidista sobre dicho tema fuera mayor. Sin embargo, los conservadores no han podido evitar que otros asuntos menos favorables para ellos, como la política social o el sistema sanitario, compartieran protagonismo junto al Brexit durante la campaña.

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

Uno de los interrogantes que deja la campaña tiene que ver con los efectos del ataque terrorista sobre el voto a los conservadores. La expectativa tradicional es que un atentado genere una respuesta de unidad entre ciudadanos y partidos alrededor del Gobierno de turno y que éste experimente un repunte en sus apoyos. Sin embargo, la frecuencia de los ataques terroristas y su mayor protagonismo en el debate público están empujando la lucha contra el terrorismo dentro del espacio de competición partidista.

Cuando el debate sobre seguridad se vuelve más amplio, éste gana en concreción. Y, con ello, aumenta la variación en las respuestas que ofrece cada partido sobre cómo afrontar el radicalismo no violento, cuál debe ser la inversión en seguridad o cuánto cooperar internacionalmente en materia de seguridad. En definitiva, la división política aflora.

En el escenario de cierre de campaña las divisiones del Brexit cicatrizan, mientras el ataque terrorista cava una brecha en la unidad de los partidos. @sandraleon_

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_