_
_
_
_
Tentaciones
_

El 'gameleste' de Björk y otros instrumentos raros inventados por músicos

Techno hecho con basura, grupos que tocan con vegetales o artefactos creados con juguetes. La artista islandesa no está sola

Muchos músicos han preferido construir sus propios instrumentos y encontrar nuevas sonoridades antes que recurrir a los ya conocidos aparatos de cuerda, percusión o viento (acústicos o electrónicos) que puedes encontrar en cualquier catálogo de tienda musical. Muchos instrumentos actuales han nacido de ese proceso de creación artística, en una búsqueda continúa por encontrar nuevos sonidos para diferenciarse del resto de artistas. Desde el monstruoso telharmonium de 200 toneladas de peso, pasando por los pianos preparados de John Cage, la trimba de Moondog, el arsenal de osciladores manipulados de Silver Apple, el sharpsichord de Henry Dragg, la guitarra de tres palos Pikasso de Pat Metheny, el teletron de The Apples In Stereo, el arpa láser de Jean Michel Jarre (más visual que musical, todo sea dicho) o las baterías eléctricas y sintetizadores creados en los estudios Kling Klang de Kraftwerk, un nuevo instrumento es una experiencia tanto musical como visual, como el extraterrestre theremin, popularizado en los sesenta por bandas como The Beach Boys. Aquí os mostramos cinco ejemplos recientes de instrumentos nuevos y raros creados durante este siglo.

Los instrumentos basura de KOKOKO!

Aunque el junk electrónico de este colectivo congoleño no sea el más original del mundo, los instrumentos con los que desarrollan esos bailes hipnóticos sí lo son. Al no tener dinero para adquirir su propio equipo, los KOKOKO! se inspiran en los sonidos de su natal Kinshasa para crear un nuevo estilo de junk al que han bautizado como kintueni techno, continuando con la gran tradición artesanal africana de construcción de instrumentos musicales (como la mbira o la linga). El ruido de frascos de cristal chocando entre ellos, el ritmo de las teclas de una máquina de escribir, un bajo construido con latas rescatadas de la basura, una gran estructura de madera que recuerda a una kora gigante… cualquier trozo de basura de la calle se puede convertir en una rave eterna en las manos de los KOKOKO! La gente del Sónar ya están tardando en traerlos.

El Gameleste de Björk

A los islandeses les va mucho eso de crear instrumentos y buscar sonoridades nuevas. Sigur Ros han utilizado las pedreas percusiones del artista Palli en algunos de sus temas (los puedes ver golpeando una marimba gigante con arrebato tribal en su documental Heima). Tras utilizar en directo el instrumento catalán Reactable, a Björk le picó el gusanillo de crear un nuevo instrumento y se lanzó con el Gameleste juntando dos instrumentos clásicos: el gamelan de Indonesia (percusión sobre bronce) y un piano percutor con barras de acero. La autora de Vespertine contó con la ayuda del constructor de órganos Björgvin Tómasson para crear este Gameleste que fue el protagonista en muchas canciones de Biophilia (One Little Indian, 2011)

Mica Levi y su Chu

Ahora que Mica Levi es famosa tras haber sido nominada a mejor banda sonora original en los últimos Oscars por su trabajo para Jackie (dirigida por Pablo Larraín), muchos recordamos los cacharreros sonidos que había en el debut de su proyecto, Micachu And The Shapes: Jewellery (Rough Trade, 2009). La mayoría de ellos provenían de una guitarra acústica preparada (con alteraciones en la carcasa y las cuerdas) al estilo de las utilizadas por Keith Rowe, Glenn Branca o Lee Ranaldo y Thurston Moore de Sonic Youth (inspirados en el mítico piano preparado de John Cage) creada en sus clases de música y que fue bautizada con el sonoro nombre de Chu que sonaba como una caja de ritmos de juguete. El nombre le gustó tanto que se convirtió en el seudónimo de su primera aventura musical, Micachu.

El Tres Tristos Trons de Cabo San Roque

En España también tenemos ejemplos de músicos que fabrican sus propios instrumentos. En Barcelona, concretamente, existen muchos vanguardistas alrededor del colectivo Gràcia Territori Sonor que han grabado discos con instrumentos imposibles como el gran Pascal Comelade. Siguiendo con esta divertida tradición experimental, los catalanes Cabo San Roque (Laia Torrents y Roger Aixut) crearon el mastodóntico Tres Tristos Trons para grabar su disco más bailable, “12 Rounds” (Chesapik, 2014), un instrumento muy industrial y vintage lleno de soluciones rítmicas. Aunque todo fuera muy natural y analógico, el Tres Tristos Trons se manejaba con un iPad y la famosa y versátil aplicación Conductr (que trabaja con Ableton Live y Traktor), creada por una compañía catalana.

La dieta vegana de The Vegetable Orchestra

Vegetables es mucho más que una sección de Pornhub o la parte verde de tu hamburguesa diaria, sobre todo en manos de la docena de componentes que forman parte de The Vegetable Orchestra, un colectivo austriaco inspirado en el movimiento Fluxus que construyen sus instrumentos con berenjenas, pepinos, zanahorias y cualquier otro vegetal o fruto que suelen comprar en un mercado local, donde los construyen horas antes de su actuación. En sus conciertos de kilómetro cero suelen tocar temas de Kraftwerk, Stravinsky o sus compatriotas Radian con la particularidad que al final del directo, cogen sus instrumentos, los trocean y hacen una sopa que reparten entre todos los asistentes del evento. Música nutritiva.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_