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Ver lo que ven tus ídolos y árbitros infalibles: así será el fútbol en 2030

Viajamos al Mundial del futuro: disfrutaremos de retransmisiones desde ángulos imposibles, tendremos el estadio en casa y dispondremos de datos milimétricos en tiempo real

Recreación de un partido de fútbol en alta definición. Ampliar foto
Recreación de un partido de fútbol en alta definición.

2030. Final del Mundial de fútbol. En el estadio miles de almas animan a su selección. En sus casas millones de aficionados se ponen sus gafas de realidad virtual y vibran con el partido como si estuvieran allí. Drones-insecto voladores zigzaguean entre los jugadores ofreciendo ángulos imposibles para las televisiones, que a su vez insertan en la pantalla datos en tiempo real del rendimiento de los deportistas. Los hinchas seleccionan una de las cámaras insertadas en el vestimenta del jugador que más les gusta para ver lo que él ve. Los entrenadores consultan pantallas y reorganizan el equipo. Y de repente, penalti. Pero no: el árbitro lo anula revisando en su lentilla una repetición instantánea.

Esta ficción tecnologica está esbozada en el informe de la consultora Futurizon El futuro del fútbol, que aventura que algún día también será posible habitar un androide –a la manera de la película Avatar– y competir remotamente desde casa. O sentir lo mismo que experimenta un jugador al marcar un gol mediante tatuajes electrónicos en la piel, o que una epidermis biónica nos haga vivir una experiencia futbolera en la que sea difícil distinguir qué es real y que no.

"Por fortuna los goles seguirán siendo goles", dice por teléfono Ian Pearson, director de la consultora del citado informe y autor principal del mismo. "Pero es cierto que, al margen de las innovaciones más disruptivas y utópicas, el fútbol y todo lo que le rodea no deja de evolucionar". Pearson apunta a las transformaciones que ya están sucediendo y que se sucederán en los próximos años. Unos cambios que abarcarán todas las dimensiones de un deporte costumbrista, pasional y de tradiciones que hasta ahora creíamos irreductibles.

Más virtual y más real

Del túnel de vestuarios al césped del Etihad Stadium, feudo del Manchester City, hay menos de un minuto de camino virtual. Durante ese paseo sentirás los nervios y los gritos del público como si fueras un jugador más del club inglés. Pero resulta que estás en casa, bien cómodo en tu sofá. ¿Cómo?

"La realidad virtual ya permite las visitas remotas a los estadios, interacciones cercanas con los futbolistas, recreaciones de momentos históricos o incluso la prevención de conmociones cerebrales", enumera Jason Lovell, fundador de Captivate, una consultora experta en esta tecnología, y exdirector del área de realidad virtual y wearables de Samsung en Reino Unido. "Y, aunque para esto falta un par de años, llegaremos a ver los partidos en vivo como si estuviéramos físicamente en el estadio".

El caso del Manchester City lo propició Jaunt, una empresa dedicada a la cinematografía con realidad virtual participada por Disney. Ejemplos similares son el del Tottenham Hotspur, que ha lanzado una app para que sus seguidores sientan que están en el círculo central del terreno de juego, miren en torno a sí y puedan leer la información que va saltando en su visual. O el de la Bundesliga, donde un partido de tanto atractivo como el Borussia-Bayern de abril de 2016 se grabó con cámaras inmersivas de 360 grados.

"Puedo imaginar un mundo en el que los aficionados se reúnan virtualmente para ver un partido como si estuvieran allí. Con una gran cantidad de contenido suplementario que les permite sentirse conectados con su club favorito diariamente", explica Lovell. "Por otro lado, las tecnologías inmersivas pueden convertirse en una parte clave en el desarrollo interactivo de las propias habilidades futbolísticas". Buena muestra de esto es la academia del futbolista John Terry, que provee de acceso virtual a sus contenidos y formaciones.

Lovell recalca el potencial de arriesgar en fases tempranas: "Las tecnologías inmersivas ofrecen oportunidades increíbles, pero todavía están en una etapa relativamente embrionaria en términos de adopción por parte de los consumidores. Los clubes que hoy se inician en la realidad virtual y aumentada están pensando a largo plazo y posicionándose a la vanguardia".

¿Qué siente Messi a cada instante?

Imagina ser entrenador. La estrella de tu equipo no está teniendo su día. Falla todos los pases y parece perdido en el campo. ¿Qué le pasa? ¿Es el momento de mandarlo al banquillo? "En un futuro próximo los técnicos podrán usar datos en tiempo real de los jugadores para tomar decisiones sobre lesiones y sustituciones", explica Richard Byrne, director de STATSports, una empresa cuyo invento principal, el sensor GPS Viper Pod, es usado por la mayoría de los clubes de la Premier League inglesa. Mediante geoposicionamiento, este aparato recoge variables básicas como las aceleraciones o la frecuencia cardiaca, y otras más complejas como el peso que los jugadores cargan en cada paso o índices propios de fatiga. A su llegada al Barcelona en 2014, Luis Enrique y su equipo no dudaron en incluir este ingenio en su método de trabajo. Las lesiones bajaron más de la mitad.

Aparte de su utilidad actual, Byrne opina que las posibilidades de los sensores y los wearables, permitidos por la FIFA (Messi, entre otros, los usa), son "ilimitadas": "Estamos cerca de ver los datos que recolectamos en tiempo real como parte de una retransmisión televisiva. Será el próximo avance para dar a los fans aún más contenido", señala.

El usuario en el centro (del campo)

La interacción con los aficionados evoluciona, si cabe, a más velocidad. "El 81% de lo que se publica, por ejemplo en Twitter, se hace en directo, cuando está ocurriendo el evento", afirma Marco Rocha, director de comunicación online de la Real Federación Española de Fútbol. "Estoy convencido que tecnológicamente hablando todo irá dirigido a potenciar la experiencia del usuario más allá de dónde se encuentre".

Ejemplo de un gráfico con datos de Football Whispers para una retransmisión de la ESPN. ampliar foto
Ejemplo de un gráfico con datos de Football Whispers para una retransmisión de la ESPN.

Lovell, de Captivate, va un paso más allá: "La monetización será la clave. El mundo del fútbol estudiará de cerca cómo se pueden crear nuevas fuentes de ingresos a partir de un contenido tan personalizado e inmersivo".

La idea la apuntala Vivion Cox, CEO de Football Whispers. "Actualmente un aficionado tiene dos pantallas: en una sigue el partido y en otra secundaria, como puede ser la del móvil, navega por sus redes sociales y consulta estadísticas del partido", explica. "Creo que esas dos pantallas estarán conectadas en un futuro próximo".

Inteligencia artificial para filtrar 'chivatazos'...

Precisamente la compañía de Cox, nombrada este año mejor startup en los prestigiosos Sports Technology Awards, es un exponente del cambio en otra de las vertientes del fútbol: la información. El caudal de comentarios, bulos y rumores en este deporte es incesante. Cox y los suyos han creado un algoritmo que les ayuda a "agrupar y destilar las grandes cantidades de datos disponibles para dárselos los aficionados en formatos fácilmente interpretables". Con este sistema cocinan información masticada y fiable que ofrecen a clubes y medios para su propio uso: alineaciones probables, fichajes potenciales, valores de los jugadores o estadísticas de rendimiento, entre otros.

Hacia la perfección arbitral

Ver lo que ven tus ídolos y árbitros infalibles: así será el fútbol en 2030
EFE
  • VAR (video assistant referee): Probado por primera vez en el Mundialito de Clubes de 2016, el videoarbitraje se oficializará en el Mundial de 2018. Consiste en una retransmisión con múltiples ángulos que varios asistentes, a petición de ellos mismo o del árbitro, pueden revisar si aprecian algún lance dudoso.
  • Ojo de halcón: este sistema se encarga de detectar si el balón ha traspasado o no la línea de gol. Para ello se sirve de una red de cámaras de alta resolución que sigue la trayectoria del esférico. El ojo de halcón ya funciona en la Champions League. Aún no ha sido validado en la Liga.

Todo, por supuesto, portátil y al alcance del pulgar. "Pienso que las app son el futuro de la información futbolística. Ahora mismo los partidos ya se ven en pantallas de móviles", dice Cox, que se muestra convencido de que un Netflix deportivo está "a la vuelta de la esquina". "En el horizonte hay una gran disrupción sobre cómo los seguidores consumen contenido. Nos alejaremos del modelo de suscripción tradicional e iremos hacia uno más distribuido y social".

...y big data para descubrir talentos

En España la consultora de fútbol Origami Sports también apuesta por los datos. Los usan para refinar las estadísticas hasta tal punto que se conviertan en predictores del desempeño de un futbolista o un posible fichaje. Salvador Carmona, cofundador de la empresa, pone un ejemplo: según sus modelos, este año el mejor portero para un cliente de la Bundesliga no es el atlético Oblak, si no el alavesista Pacheco, ya que aunque en calidad anden parejos Pacheco costaría mucho menos que el meta rojiblanco.

"Ahora los datos son una gran herramienta para los servicios médicos de un club o para ver cómo interactúa un jugador", explica. "A medio plazo afectarán a la toma de decisiones, que no se basarán tanto en las relaciones personales o en el 'un scout me ha dicho' y tenderán al análisis. Y a la larga quizá veamos cómo el big data se usa para optimizar las canteras y la progresión de los jóvenes". Carmona advierte, eso sí, de que en un mundo de metodologías tan arraigadas todo cambio va despacio.

Realización televisiva al gusto

No es lo mismo ver el fútbol en casa que en el estadio, en una tele gigante o en una minúscula pantalla pixelada de ordenador. El futuro de las retransmisiones se encamina a una realización cada vez más variada y personalizada. "¿Qué hubiera pasado si Iniesta en la final del Mundial [cuando marca el gol que da a España el campeonato en 2010] hubiese llevado una cámara en primera persona en su camiseta?", se pregunta Roger Antúnez, CEO de FirstVision. "Pues que se hubiera convertido en uno de los planos más vistos de la historia". Antúnez fabrica cámaras que los deportistas pueden portar en sus camisetas. Trabaja con la Liga femenina de fútbol y ha girado con el Atlético de Madrid, también femenino. Ahora esperan la aprobación total de la Federación para seguir creciendo.

"El mejor ejemplo es lo que pasa en la NBA. Es una realización muy inmersiva. Tienen realidad virtual o repeticiones en 360 grados", señala. "Sirve para acercar más al espectador a los momentos más intensos". Para Antúnez el futuro pasa por customizar lo que queremos ver: "Como pasa ya en otras retransmisiones, podremos estar viendo un partido en directo y ver una repetición a la vez en una ventanita pequeña que nosotros elijamos. Tampoco se trata de poder seleccionar todo lo que se quiera porque sí, si no de tener la opción de seleccionar aquello que nos parezca valioso".

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