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El consumo responsable y la trasformación social

El consumo responsable y la trasformación social

Por Paula Mª Pérez Blanco

La pobreza afecta a mil millones de personas y las desigualdades lamentablemente siguen aumentado. El 1% de la población mundial posee la mitad de la riqueza global, mientras que el 80% de la población se reparte tan solo el 6%. Las mujeres ganan un 24% menos que los hombres en tanto que el 70% de la pobreza mundial se concentra en las mujeres. El sector textil es un claro ejemplo ya que la deslocalización de la producción ha trasladado la confección de las prendas a países de bajos salarios y escaso respeto a los derechos laborales y protección del medio ambiente.


El necesario movimiento del Comercio Justo lleva a cabo actividades de reivindicación y denuncia.
Además tiene como objetivo fundamental hacer del consumo responsable y consciente un medio para que todos los consumidores participen en el proceso de cambio y desarrollo sostenible. De esta forma el consumidor tiene la posibilidad de adquirir productos con un nuevo valor social y sostenible.

La sostenibilidad social y medioambiental pasa porque individualmente cada persona sea socialmente responsable y tome conciencia de sus efectos sociales. Así como incentivar un consumo consciente y equilibrado. Es fundamental la implicación de Administraciones Públicas, Empresas y Medios de Comunicación para favorecer este sistema.

Comprar de forma responsable defiende que las personas tengan hábitos de consumo saludables ajustándolos a sus necesidades reales y a las del planeta e incidiendo en la mejora del medio ambiente y la igualdad social.

Los consumidores deberíamos tener acceso a mayor información sobre los productos que consumimos, además de tener más implicación y conocimiento sobre quiénes fabrican los productos, en qué condiciones laborales, con qué salarios. Pero desgraciadamente la realidad es otra. Si ahondamos más es difícil, ya que por la etiqueta solo se puede saber el origen de fabricación pero nada acerca de las condiciones bajo las que han sido producidos. Por tanto es de imperiosa necesidad incorporar información en el etiquetado de los distintos productos para poder facilitar la toma de decisión en el consumo.

Formamos parte de una sociedad que favorece el consumo masivo y estamos demasiado familiarizados con el consumismo e incluso sistematizados con el "consumir por consumir", el "usar y tirar". Gran parte de responsabilidad deriva de la publicidad ya que continuamente nos bombardean e incitan a entrar en el sistema del gran consumo. Por eso debemos cambiar nuestro rol pasivo de consumidores sumisos y ser verdaderamente conscientes del papel tan importante y de gran responsabilidad que tenemos.

Tenemos que luchar por convertirnos en consumidores críticos y socialmente comprometidos con un mercado de producción justa y exigir como consumidores responsables y reflexivos información acerca de los procesos de producción, distribución y elaboración.

La transformación social solo es posible si existe una sociedad informada, crítica y con conciencia tanto del potencial de su actuación como de su responsabilidad de actuación y decisión y de un consumo crítico y responsable. Por eso las campañas de sensibilización y la difusión son un pilar esencial con el objetivo de implicar a la ciudadanía en iniciativas de cambio social.

Pero sin duda debemos reivindicar el principio de responsabilidad compartida en el paso hacia un consumo responsable y ejercer un papel activo en la transformación social como agentes importantes que somos dentro del entramado social.

Fotos: (c) Fairtrade International