El edificio-experiencia


FOTO: Pedro Pegenaute
Lyndon Neri y Rossana Hu -Neri & Hu- son uno de los estudios de arquitectura chinos con mayor proyección internacional. Formados en Berkeley, Princeton y Harvard, trabajaron para Michael Graves antes de abrir su propio estudio en Shanghai. Aunque tienen proyectos por todo el mundo y cuentan con una sede en Londres, decidieron regresar a China para tratar de cuajar allí una manera de trabajar que reivindicara el hacer artesano en un país que se está transformando más a golpe de industria que de creatividad. Este proyecto en Seul para la sede de una empresa dedicada a fabricar tratamientos de belleza ilustra su ideario.
Trabajadas como si fueran una pieza textil, las varillas de latón envuelven las cinco plantas del edificio. El enrejado funciona a la vez como acabado, como filtro luminoso, como distribuidor espacial y como estructura para mostrar los cosméticos.
Sobre un suelo de anchos listones de madera y confrontado a muros de pavés, los enrejados tratan de disolver la presencia de la arquitectura. Buscan convertir en algo sutil sus componentes sólidos. Neri & Hu, que han realizado interiores para Selfridges en Londres y para Camper en Shanghai, describen esta intervención como un "edificio-experiencia". Se trata de llevarse una fuerte impresión a partir del impacto de algo sutil. El entramado de latón cumple con ese cometido. Entra por los ojos, impresiona al visitante y lo hace afectando también a los otros sentidos. Esta arquitectura memorable huye del icono visual para crear sensaciones. Habla en voz baja para trastocar impresiones.




























































