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Vicente Fernández, la voz ranchera del amor que duele

A sus 76 años, el máximo exponente de la canción vernácula en México se despide a lo grande de medio siglo de carrera

Vicente Fernández
Vicente Fernández en un concierto en 2009. AP

Unas grandes patillas blancas a juego con la cabellera bajo un sombrero de charro contrastan con unas cejas y un bigote negro azabache. De la boca de Vicente Fernández salen las letras más dolorosas de un mal amor, mientras el mariachi desgarra las cuerdas y se acaba el aire en las trompetas.

Y entonces empieza a cantar: Acá entre nos quiero que sepas la verdad, no te he dejado de adorar... Esta escena no tiene un tiempo definido. Chente puede presumir de ser uno de los cantantes de ranchera que ha permanecido en el imaginario colectivo de varias generaciones desde que lanzó su carrera en 1966, cuando consiguió un contrato musical con CBS México, hoy Sony Music.

A Fernández se le considera entre los cuatro grandes reyes de la ranchera en México, al lado de Jorge Negrete, Pedro Infante y Javier Solís. A los tres, la muerte les arrebató su carrera de golpe, antes de los 45 años. El Charro de Huentitán fue el heredero natural de la silla que dejaba vacía la partida de Javier Solís. “Es duro que se tuviera que morir un ídolo para que se me abrieran las puertas”, recordó Chente en una entrevista con la revista Quién.

El Charro de Huentitán conoció el verdadero éxito 10 años después de lanzar sus primeras canciones y conciertos enfundado siempre en un apretado traje de mariachi y un sombrero con gran solapa. Volver, voler, una canción que habla sobre el deseo de reconciliación con un viejo amor, catapultó internacionalmente a Chente.

Como era natural en la época, Vicente Fernández también protagonizó varias películas como parte de su formación como estrella. Haciendo siempre de papeles de hombre humilde, del campo y trabajador, el cantante llegó a filmar más de 30, entre las más conocidas: La Ley del Monte, Tacos al carbón o El albañil.

Con más de 80 discos grabados, Chente ha sido reconocido no sólo por el público que no se cansa de cantarle al amor adolorido, también por la industria musical. Con 50 años de carrera y más de 70 millones de discos vendidos, ha conseguido dos Grammy (2010 y 2015), cuatro Grammy Latino (2002, 2010, 2011 y 2013) y seis Billboard (2000, dos en 2010 y tres en 2012). Además, el charro de Huentitán tiene reservado un espacio en el Paseo de la fama de Hollywood con una estrella que desveló en 1998. El nombre de Vicente Fernández está grabado en la pasarela al lado del grandes figuras de la música como David Bowie, Louis Armstrong o Frank Sinatra.

Vicente Fernández en un concierto en Zacatecas.
Vicente Fernández en un concierto en Zacatecas. Notimex

Vicente Fernández ha sabido ganarse al público también porque comparte su vida personal. Desde 1963 está casado con María del Refugio Abarca, Cuquita, y tiene cuatro hijos: Vicente, Gerardo, Alejandra y Alejandro, este último, el más famoso de los cuatro. La periodista de espectáculos Paty Chapoy cuenta que cuando le preguntan a Chente la razón por la que su matrimonio ha durado tanto tiempo, el charro no duda en responder que todo ha sido la paciencia de su esposa.

Uno de los episodios más dolorosos que Fernández ha tenido que compartir con sus seguidores fue el secuestro en 1998 de su hijo mayor, Vicente, quien estuvo privado de la libertad por 121 días y al que liberaron después del pago de un rescate millonario, aunque le mutilaron dos dedos. “Tenía ganas de matar a los secuestradores, y soy católico, eh”, admitió el charro en una entrevista para Televisa.

Chente ha compartido el micrófono con diversos artistas y políticos. El presidente venezolano Hugo Chávez se consideraba un gran fan del mexicano y en 2012 lo recibió en Miraflores y entonó junto con él Lástima que seas ajena. También ha hecho duetos con Tonny Bennett, Julio Iglesias o Rapahael.

Tras toda una vida de éxitos, Vicente Fernández ha decidido decir adiós definitivamente a los escenarios. Chapoy comenta que el charro tuvo tan bien pensada su carrera que dejó de filmar películas a cierta edad para que el público le recuerde siempre joven y que incluso tiene grabados varios temas inéditos para seguir tirando de su fama aún cuando ya no esté activo. La periodista de espectáculos lamenta un poco la decisión de Chente de dejar su carrera, aunque lo comprende. “Resulta triste, pero tenemos que entender que es una persona que ya dio más de lo que quiso”.

Chapoy considera que actualmente no hay alguien que pueda llenar el lugar de Fernández y piensa primero en Alejandro Fernández, aunque no está muy convencida pues el vástago del charro se desvía a cantar pop también. En una entrevista con Televisa, Vicente Fernández reconoce que no estuvo contento con la decisión de su hijo de pasarse al pop, pues, le dijo, ellos eran los representantes de la mexicanidad en todo el mundo.

Aunque no es la primera vez que se despide -ya había anunciado su retiro en 2012-, esta, si es la definitiva, será la más grande. El sábado, Vicente Fernández cantará ante más de 100.000 personas en el Estadio Azteca, un escenario que ha visto no solo la mano de Dios de Maradona o a Pelé celebrar la tercera Copa del Mundo para Brasil, también ha recibido a artistas como U2 o Michael Jackson. Y si es verdad que Chente no deja de cantar mientras el público no deje de aplaudir, la noche del 16 de abril podría prolongarse hasta el alba del domingo.

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