Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Terroristas

Andan sueltos. Son peligrosos. Hieren. Torturan. Matan. Van ocho muertas en noviembre

Se levantan ya con la escopeta cargada. Empalmadísimos por haberse acostado con ellos mismos. Se duchan con el agua a la temperatura justa para bajarse los humos, pero solo lo imprescindible para poder embutírselos en la taleguilla. Se afeitan los cañones que les brotan erectos como tallos de narcisos porque, para machos, y narcisistas, ellos. Se calzan los pantalones que presumen de llevar en casa. Se colocan el paquete en la primera de las muchas veces que se lo reacomodarán al cabo del día, y salen afuera creyendo que huelen a lo que suponen que convierte a las mujeres en hembras en celo. Están ahí, y no los vemos.

Saludan al portero, requiebran a las señoras, ayudan a los ancianos, acarician a los niños, organizan la cena de Navidad de la empresa y son los primeros en pedir, y pagar, otra de cañas, Manolo. El alma del bloque, de la urba, del curro, son muchos de ellos. Tíos con lo que hay que tener. Líderes natos. La alegría de sus huertas, en fin, y no las siesas de sus mujeres, siempre con la cara de palo, los ojos hundidos, caminando un cuartito de paso por detrás de su amo, las muy mal folladas. Las tenemos delante, y no las miramos.

Lo que no sabe nadie, y si lo sabemos nos lo callamos, es que algunos de esos machotes son terroristas, y no siempre suicidas. Terror es que quien más quieres te hiera en lo más hondo. Terror es saber que en casa hay una bomba en el aire y que explotará y que habrá víctimas. Terror es que te digan que no sirves para nada, que estás loca, que das pena, que tú sabrás lo que has hecho para estar tan contenta, o tan triste, o tan callada, o tan habladora. Tan viva, en definitiva. Son los terroristas machistas. Los que maltratan y matan a sus mujeres o a quienes lo fueron por la infinita soberbia de creerse sus dueños y la pena que se dan a sí mismos. Andan sueltos. Son peligrosos. Hieren. Torturan. Matan. Van ocho muertas en noviembre. Y suma y sigue.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.