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CARTAS AL DIRECTOR

Aclaración

En relación con el artículo Sueños de unidad y riqueza del 5 de noviembre, quisiera aclarar que el presidente de la República de China (Taiwán), Ma Ying-jeou, nunca se ha mostrado, tal y como se afirma en su artículo, proclive a la unificación con la República Popular China bajo el lema de “un país, dos sistemas”. Muy al contrario, la fórmula de “un país, dos sistemas”, aplicada en el caso de Hong Kong tras su devolución al Gobierno de Pekín en 1997, nunca ha sido aceptada ni por el pueblo ni por el Gobierno de Taiwán, puesto que Taiwán ni es ni ha sido nunca parte de la República Popular China, como sí ocurre con la excolonia. La reunión entre los líderes de los Gobiernos de Taipéi y Pekín prevista para el 7 de noviembre en Singapur constituye, en efecto, un hito histórico en el desarrollo de las relaciones entre ambos lados del Estrecho y un impulso para la consolidación de la paz en la región y para preservar los intereses y la prosperidad del pueblo taiwanés. El presidente Ma acude a la cita bajo condiciones de dignidad e igualdad y en base al “consenso de 1992”, y dando prioridad al mantenimiento del actual statu quo, premisa que se fundamenta en los principios de no unificación, no independencia y no utilización de la fuerza, bajo el marco de nuestra Constitución. No cabe por tanto interpretar el acercamiento a China continental y el interés por el desarrollo de los diálogos como una aceptación de la fórmula “un país, dos sistemas” para el caso de Taiwán, sino como un paso adelante para contribuir a la paz regional y mundial, lo cual se ha granjeado los elogios y reconocimientos de EE UU, Japón, la Unión Europea y Singapur, entre otros.— Javier Ching-shan Hou. Representante de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi en España

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