Trump convierte en chiste sus comentarios sobre la inmigración

El comediante Larry David llama “racista” al republicano en su monólogo en 'SNL'

Vídeo: EL PAÍS VÍDEO / Dana Edelson

Los fieles de Saturday Night Live llevan tiempo viendo a la actriz Cecily Strong haciendo a la vez el papel de latina y el de Melania Trump. Por eso no fue una casualidad que los guionistas la colocaran ante la cámara para protagonizar la serie de anuncios que presentaban a Donald Trump como el invitado especial. “Me ha dicho que puedo a ser la candidata a vicepresidenta”, se le escuchaba decir emocionada.

Era una pista de lo que iba a pasar en el estudio H8 del Rockfeller Center. La última vez que el magnate pisó el plató era once años más joven y tenía el pelo más rojizo. Entonces ya tenía un ego más grande que los rascacielos que lucen su nombre en Manhattan. “Es fantástico estar aquí. Pero seré honesto, es mucho mejor para SNL. Soy una máquina de audiencia”, presumió en aquella puesta en escena.

Hay cosas que no cambian. El empresario convertido a político, luciendo corbata roja, volvió a decir aquello en el monólogo inicial de que es el mejor, el más alto y el más guapo. “¿Me pregunta que por qué salgo en SNL? Es porque no tengo nada mejor que hacer”, comentó arrancando las primeras carcajadas del público. De ahí pasó a cargar contra la presentadora Rosie O´Donnell, un clásico.

La gran pregunta era cómo los guionistas harían comedia con la polémica de la inmigración. Justo antes de concluir el monólogo se escuchó una voz diciendo “Trump es un racista”. La cámara gira hacia la derecha de The Donald y enfoca al actor Larry David. “Escuché que si lo decía me daban 5.000 dólares”, explicó el cocreador de la serie Seinfeld. “Como empresario, lo respeto”, le responde.

La segunda perla no tardó en llegar. El primer segmento tras los anuncios colocó ya a Donald Trump en el Despacho Oval. “Conmigo todo funciona, es magia, siempre ha sido así”, alardea mientras repasa con su gabinete los éxitos en política internacional y económica. De golpe aparece el presidente de México. “Le he traído un cheque para el muro”, le dice, “nada une tanto a dos países como un muro”.

El programa arrancó con una sátira política centrada en los candidatos demócratas. Hacia ellos fue parte de la fortuna de Trump cuando apareció en SNL en 2004. En esta lidera las encuestas para la nominación a las presidenciales por el republicano. El paso por SNL era, por tanto, una oportunidad para mostrar al electorado que es capaz de aceptar chistes aun a riesgo de quedar en ridículo.

Todo se desarrolló a partir de ahí conforme pese a las protestas en el exterior de los grupos latinos, que días atrás entregaron más de medio millón de firmas a los directivos de la NBC Universal pidiendo que se cancelara la aparición del magnate. El grupo de medios ya rompió relaciones con el magnate por sus comentarios en la presentación de su candidatura sobre la inmigración hispana.

Jimmy Fallon, uno de los alumnos más ilustres de SNL, marcó distancias en septiembre invitándole a “Tonight Show” con muy buen resultado de audiencia. El programa, además, es una plataforma abierta a los “wannabees” que aspiran a la Casa Blanca. La diferencia con Hillary Clinton y otros candidatos como el propio Barack Obama, es que el protagonismo de Donald Trump no se ciñó solo a un segmento.

Taran Killam es el que personifica esta temporada en SNL al candidato. No es un secreto que el magnate adoraba como el comediante Darrell Hammond arrancaba años atrás, en la época de Jimmy Fallon, las carcajadas del público diciendo el “estás despedido” con el que puso su sello a “The Celebrity Apprentice”. Así que los guionistas decidieron revivir y juntar a los tres en el monólogo inicial.

El revuelo previo sí sirvió para poner de relieve la escasa presencia de latinos en SNL. Tan solo hubo dos en sus 40 años de existencia: Fred Armisen y Horatio Sanz. Noel Wells, que se incorporó en 2013, era en parte hispana y solo estuvo una temporada en antena. Cecily Strong, que interpreta a la activista Mimi Morales, lleva tiempo haciendo frente a las críticas por alimentar los estereotipos de esta comunidad.

La audiencia dirá si la protesta tuvo efecto. Lorne Michaels, creador del programa de SNL, se enfrentó a una polémica similar hace dos años por la falta de diversidad racial. Entonces salieron al paso de las quejas con la actriz Kerry Washington haciendo un segmento en el que interpretaba a la vez a Michelle Obama y a Oprah Winfrey. La movilización abrió la puerta a Sasheer Zamata y Leslie Jones.

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