Súplica del futuro
No me cabe ninguna duda de que si las futuras generaciones pudieran hablar, nos mandarían un claro mensaje a quienes actualmente ocupamos el planeta, a saber: “Pensad en nosotros y dejad de contaminar la tierra que un día heredaremos , pues caso contrario la inmensa hipoteca medioambiental que injustamente nos obligaréis a asumir comprometerá seriamente nuestra propia supervivencia”. Ciertamente, los expertos señalan que la no inmediatez de los efectos climáticos y medioambientales de nuestros actos son un hándicap que dificulta enormemente la lucha contra tan nefastos fenómenos de origen humano. El problema radica pues en el hecho de que la opinión pública percibe estos fenómenos como algo lejano y por tanto ajeno a ellos. Tal percepción distorsionada y egoísta de la realidad nos hace ignorar que somos parte del problema y por consiguiente que podemos serlo de la solución.— Martí Gassiot.


























































