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De profesión, sepulturero

Así son los hombres que trabajan en los cementerios de 11 localidades sevillanas

  • FRANCISCO ROJAS RODRÍGUEZ, 58 años. Sepulturero en Benacazón, Sevilla. Su padre fue el sepulturero del pueblo hasta que falleció en 1990. Francisco y su hermano habían estado ayudando a su progenitor desde que cayó enfermo en 1971, pero fue Francisco quien dejó su trabajo de albañil y continuó con el oficio. Desde entonces lleva más de mil entierros a sus espaldas.
    1FRANCISCO ROJAS RODRÍGUEZ, 58 años. Sepulturero en Benacazón, Sevilla. Su padre fue el sepulturero del pueblo hasta que falleció en 1990. Francisco y su hermano habían estado ayudando a su progenitor desde que cayó enfermo en 1971, pero fue Francisco quien dejó su trabajo de albañil y continuó con el oficio. Desde entonces lleva más de mil entierros a sus espaldas.
  • SALVADOR MORALES LUNA, 53 años. Sepulturero en Villanueva de Ariscal (Sevilla). Comenzó en el oficio en 2007 pero desde que tenía 20 años ayudaba en el camposanto. Reconoce que mucha gente del pueblo le comenta que no trabajarían en el cementerio por nada del mundo, pero Salvador nunca ha tenido miedo.
    2SALVADOR MORALES LUNA, 53 años. Sepulturero en Villanueva de Ariscal (Sevilla). Comenzó en el oficio en 2007 pero desde que tenía 20 años ayudaba en el camposanto. Reconoce que mucha gente del pueblo le comenta que no trabajarían en el cementerio por nada del mundo, pero Salvador nunca ha tenido miedo.
  • DIEGO ALCANTARA RODRÍGUEZ, 51 años. Sepulturero en Castilleja de la Cuesta (Sevilla). Diego lleva en la profesión desde 1995 y reconoce que este mundo siempre le ha apasionado. Ya en su adolescencia, con 12 o 13 años iba a echar una mano a su "maestro", Manuel Villadiego. Nunca ha pasado miedo, incluso se mete en sitios donde nadie lo haría, como el osario, donde hay que entrar agachado y con linterna. Diego pasea por el cementerio como si fuese su casa.
    3DIEGO ALCANTARA RODRÍGUEZ, 51 años. Sepulturero en Castilleja de la Cuesta (Sevilla). Diego lleva en la profesión desde 1995 y reconoce que este mundo siempre le ha apasionado. Ya en su adolescencia, con 12 o 13 años iba a echar una mano a su "maestro", Manuel Villadiego. Nunca ha pasado miedo, incluso se mete en sitios donde nadie lo haría, como el osario, donde hay que entrar agachado y con linterna. Diego pasea por el cementerio como si fuese su casa.
  • COLÍN ESCUDERO ELENA, 52 años. Sepulturero en Guillena (Sevilla). Su primer trabajo fue colocar la lápida común de las 17 Rosas de Guillena. En 2012 decidió dejar su trabajo de albañil para sustiuir al anterior sepulturero del pueblo. Considera que su trabajo es insulso y poco agradecido a pesar de que al tratarse de un pueblo pequeño se implica mucho ya que que conoce a todas las familias que pasan por allí.
    4COLÍN ESCUDERO ELENA, 52 años. Sepulturero en Guillena (Sevilla). Su primer trabajo fue colocar la lápida común de las 17 Rosas de Guillena. En 2012 decidió dejar su trabajo de albañil para sustiuir al anterior sepulturero del pueblo. Considera que su trabajo es insulso y poco agradecido a pesar de que al tratarse de un pueblo pequeño se implica mucho ya que que conoce a todas las familias que pasan por allí.
  • JUAN CARLOS GALLEGO PASTOR, 41 años. Sepulturero en Paradas, Sevilla. Ejerce la profesión desde hace 22 años y le gusta, aunque sabe que no todo el mundo está capacitado para este trabajo. Cuenta que personas que le han sustituido en vacaciones han tenido que dejar el puesto a los pocos días. Juan Carlos sucedió a su padre al que ayudaba en el cementerio durante los fines de semana desde que tenía 14 años. Es una persona muy querida en el pueblo, donde el Ayuntamiento le concedió una placa por el trabajo que realiza.
    5JUAN CARLOS GALLEGO PASTOR, 41 años. Sepulturero en Paradas, Sevilla. Ejerce la profesión desde hace 22 años y le gusta, aunque sabe que no todo el mundo está capacitado para este trabajo. Cuenta que personas que le han sustituido en vacaciones han tenido que dejar el puesto a los pocos días. Juan Carlos sucedió a su padre al que ayudaba en el cementerio durante los fines de semana desde que tenía 14 años. Es una persona muy querida en el pueblo, donde el Ayuntamiento le concedió una placa por el trabajo que realiza.
  • RAFAEL PÉREZ, 59 años. Sepulturero en Carmona (Sevilla). Lleva trabajando en el cementerio desde 1989 y dice que ya está acostumbrado a todo lo que tiene que ver con su profesión salvo a los entierros de los niños.
    6RAFAEL PÉREZ, 59 años. Sepulturero en Carmona (Sevilla). Lleva trabajando en el cementerio desde 1989 y dice que ya está acostumbrado a todo lo que tiene que ver con su profesión salvo a los entierros de los niños.
  • MANUEL PULIDO HUMANES, 53 años. Sepulturero en Marchena (Sevilla). Lleva más de dos décadas en la profesión. A pesar de que se pasan malos momentos, Manuel asegura que le gusta su trabajo. El momento más desagradable, dice, era tener que estar presente en la autopsia de alguna persona fallecida conocida cuando estas se realizaban en el cementerio.
    7MANUEL PULIDO HUMANES, 53 años. Sepulturero en Marchena (Sevilla). Lleva más de dos décadas en la profesión. A pesar de que se pasan malos momentos, Manuel asegura que le gusta su trabajo. El momento más desagradable, dice, era tener que estar presente en la autopsia de alguna persona fallecida conocida cuando estas se realizaban en el cementerio.
  • SALVADOR ROJAS ROJAS, 44 años. Sepulturero en Camas (Sevilla) Su trabajo ha sido intermitente desde 2003. Lo mejor es conseguir que los familiares del fallecido se sientan arropados e intenta facilitarles toda la información que necesitan. Cuando peor lo pasa Salvador es cuando tiene que enterrar a un familiar o amigo.
    8SALVADOR ROJAS ROJAS, 44 años. Sepulturero en Camas (Sevilla) Su trabajo ha sido intermitente desde 2003. Lo mejor es conseguir que los familiares del fallecido se sientan arropados e intenta facilitarles toda la información que necesitan. Cuando peor lo pasa Salvador es cuando tiene que enterrar a un familiar o amigo.
  • JOSÉ GIMÉNEZ DEL TORO, 48 años. Sepulturero en Coria del Río (Sevilla) Su primer trabajo en un cementerio fue a los 14 años, en el de Coria del Río lleva ya 20. Según explica José, esta profesión te hace ver la vida de otra manera. Necesitas saber escuchar y a veces tienes que hacer de psicólogo: "aquí se acaban los problemas de unos y empiezan los de otros".
    9JOSÉ GIMÉNEZ DEL TORO, 48 años. Sepulturero en Coria del Río (Sevilla) Su primer trabajo en un cementerio fue a los 14 años, en el de Coria del Río lleva ya 20. Según explica José, esta profesión te hace ver la vida de otra manera. Necesitas saber escuchar y a veces tienes que hacer de psicólogo: "aquí se acaban los problemas de unos y empiezan los de otros".
  • ANTONIO LLAMAS GONZÁLEZ, 64 años. Sepulturero en Gerena (Sevilla) Después de 30 años trabajando en el cementerio, Antonio se jubilará el próximo mes de febrero y piensa dedicarse a su pequeño huerto. Para él, este trabajo no es agradable, pero tampoco le disgusta. Dice que "uno se acostumbra a todo".
    10ANTONIO LLAMAS GONZÁLEZ, 64 años. Sepulturero en Gerena (Sevilla) Después de 30 años trabajando en el cementerio, Antonio se jubilará el próximo mes de febrero y piensa dedicarse a su pequeño huerto. Para él, este trabajo no es agradable, pero tampoco le disgusta. Dice que "uno se acostumbra a todo".
  • NARCISO PALOMO RODRÍGUEZ, 57 años. Sepulturero en Aznalcóllar (Sevilla). Hace más de 30 años que trabaja en el cementerio y asegura que no le asusta la muerte porque forma parte de la vida.
    11NARCISO PALOMO RODRÍGUEZ, 57 años. Sepulturero en Aznalcóllar (Sevilla). Hace más de 30 años que trabaja en el cementerio y asegura que no le asusta la muerte porque forma parte de la vida.