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¿Cuál de estos 6 relojes es más listo?

Una pista: si quieres que tenga todas las prestaciones, funcione durante horas y, además, sea bonito, tendrás que comprarlos todos.

De arriba a abajo; LG Watch Urbane, Asus Zenwatch, Moto 360, Alcatel one touch watch, Sony Smartwatch 3, Samsung Galaxy Gear S
De arriba a abajo; LG Watch Urbane, Asus Zenwatch, Moto 360, Alcatel one touch watch, Sony Smartwatch 3, Samsung Galaxy Gear S

Probablemente, has oído hablar tanto de los 'relojes listos' (sí, la traducción de smart watch no es muy sugerente, que digamos) que cuando piensas en ellos te los imaginas como si fueran súper héroes tecnológicos: enviando, redactando y recibiendo mensajes de suma importancia y seleccionando el emoticono perfecto para cada uno; contando las calorías que has quemado en una última década consagrada (dudosamente) al fitness; salvando una mascota en peligro que se ha subido a un árbol; sincronizando tu histérica agenda; dando la voz de alarma cuando no queda cerveza en la nevera; y, sí, hasta dando la hora.

Pero lo cierto es que entre los protagonistas de la llamada a ser la siguiente gran revolución de la tecnología no hay ninguno que destaque por nada especial. Tan rancio como suena: todos hacen más o menos lo mismo. Algo, además, bastante básico: cuentan pasos, toman el pulso, envían notificaciones... Ni son un gadget de 'Her' ni la forma de que conozcas a un sistema operativo de voz tan sexy como la de Scarlett Johansson.

La historia es muchísmo más mundana: todos necesitan tener un teléfono cerca para poder desplegar sus funciones (corta rollos), su batería dura poco (unas 48 horas) y solo se distinguen por el precio o su diseño exterior. Además, como todos utilizan el mismo software (Android Wear), la experiencia de uso es casi idéntica. Todavía falta que llegue un reloj listo que nos haga realmente suspirar por tenerlo y no, no parece que, de momento, vaya a ser el Apple Watch. Si aún así te pica el gusanillo y cada vez que te miras la muñeca tu reloj te parece demasiado analógico, aquí están los primeros listillos del mercado:

1. Samsung Galaxy Gear S

A favor... Su diseño. Es como si llevaras un mini Daft Punk en la muñeca y eso siempre es una buena idea. Además de tener un sistema operativo propio (que se llama Tizen), es el primer 'reloj listo' que funciona como teléfono, ya que le puedes instalar una tarjeta nano SIM. Con esto ya ofrece algo más que la media: puedes hacer llamadas con él,  recibir correos electrónicos o ver Facebook en la pantalla. Que tiemblen tus compañeros de gimnasio, vaya.

En contra... Para configurarlo por primera vez hace falta tener, sí o sí, un móvil Samsung Galaxy. No, no vale otro Android ni, por supuesto, un iPhone. (399 euros)

2. Moto360

A favor... Es completamente redondo y ya decían los griegos que el círculo simboliza la perfección. Tampoco hay que ponerse metafísico, pero las formas cuadrangulares que suelen tener la mayoría de smart watches no son muy atractivas. Además, dispone de un sensor que ajusta automáticamente el brillo de la pantalla según el entorno, por lo que puedes verla aunque estés en pleno desierto del Gobi a las 12 pm. Y más: tiene un sensor cardiaco, que es una prestación muy útil si notas que el corazón se te desboca cuando te entregas al running después de un gran fin de semana.

En contra... la batería. De forma elegante podemos decir que no es su punto fuerte. De forma práctica: si lo usas intensivamente un día y medio, asegúrate de llevar el cargador a todas partes. (249 euros)

 3. Alcatel Onetouch Watch

A favor... Su precio, razonable para darse un capricho,  probar si lo de los 'relojes listos' va contigo y  no sentirse del todo mal si al final la cosa no triunfa en tu muñeca. Además, es compatible con teléfonos Android y con iPhone y se carga a través de la correa, de la que sale un USB. Esto, que puede parecer una cucada sin importancia, es realmente útil porque evita que tengas que añadir un nuevo cargador a tu ejército.

En contra... La navegación por sus menús de opciones no es tan fluida como la de la competencia y puedes terminar pareciendo una versión moderna de Michael Knight. (130 euros)

4. LG Watch Urbane

A favor... Una paradoja: es el menos smart –ojo, por su aspecto, no por sus capacidades– y es el más watch de todos. Si no tocas la pantalla táctil nadie se dará cuenta que en su interior hay chips y ni un engranaje ni una rueda. Y tiene 4 gigas de capacidad, así que puedes meterle bastante música y escucharla con sus auriculares bluetooth. Un cable menos, un motivo más de felicidad.

En contra... No es el reloj que te vas a llevar al gimnasio ni a correr por las noches porque es el menos dotado para el deporte, esa gran necesidad moderna. Pero se puede controlar con comandos de voz y eso termina siendo bastante entrañable. (C. P. V.)

5. Asus ZenWatch

A favor... Es como tener un terapeuta en el bolsillo porque, además de medir las pulsaciones y los pasos, también es capaz de registrar nuestro estado de ánimo. Interpreta si estamos relajados basándose en la información que extrae de los sensores de movimiento. Así que sí, este sí que es como estar un paso más cerca de Scarlett Johansson en Her.

En contra... El único botón que tiene está escondido en la parte trasera, con lo cual hay que quitárselo para pulsarlo, o sea,  es todo un poco rollo. Y solo está disponible con correa de cuero –en tres colores–, así que si no te gusta este material o si te parece un look poco tecno... ajo y agua.(229 euros)

 6. Sony Smartwatch 3

A favor... Si eres de los que consideran que un buen reloj debe pesar, éste es el tuyo. De entre todos los listos, la versión metálica es, sin duda, la que más se hace notar en la muñeca. También es de los pocos que tiene GPS integrado, algo muy útil para recoger y almacenar más datos necesarios de paseos o carreras.

En contra... No tiene pulsómetro. Y si eliges la versión para deportistas la correa de goma hace que parezca un reloj-calculadora. Que también tienen su punto, pero no es ni muy smart ni muy watch. (229 euros)

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