El acento
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Atrapada en el Candy Crush

La diputada Celia Villalobos, filmada jugando mientras Rajoy ocupa la tribuna de oradores

Marcos Balfagón

La diputada popular Celia Vilallobos ha vuelto a dar la nota. La vicepresidenta del Congreso ha sido pillada por la cámara indiscreta de un periodista de La Marea jugando al Candy Crush durante el debate del estado de la nación mientras ejercía como presidenta de la Cámara en ausencia de Jesús Posada. Y lo que es peor, completamente absorta en el entretenimiento mientras ocupaba la tribuna de oradores el presidente, Mariano Rajoy.

A Celia Villalobos debía aburrirle tanto el esgrima dialéctico entre Rajoy y Duran Lleida que dejó de prestar atención, abrió su tableta y se puso a sumar puntos en el juego de las frutitas. En ese momento, Rajoy hablaba de la sostenibilidad del sistema de pensiones, de los 38.000 millones de euros que España tiene que pagar cada año por intereses de la deuda, y de las 300.000 personas que llegaron a estar en la lista de espera para recibir las ayudas del plan de dependencia.

La vicepresidenta debió pensar que con Rajoy podía estar tranquila. Que a diferencia de Joan Coscubiela, al que reprendió por llamar “capo mafioso” al presidente, Rajoy difícilmente la pondría en la tesitura de tener que llamarle la atención.

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

Y en lugar de dar una cabezadita, como hacen algunos diputados en las sesiones —algo que hubiera sido demasiado visible dada la posición que ocupaba—, decidió concederse un rato de discreta distracción. Conocida por su desparpajo y por haber protagonizado episodios chuscos como ministra de Sanidad en la crisis de las vacas locas, la diputada ha vuelto a ser objeto de chascarrillos en la Red.

Villalobos no es la única que ha sido cazada jugando en una sesión parlamentaria. Antes de la irrupción del Candy Crash, era el juego del Apalabrados el que hacía estragos en los escaños. Tampoco es un fenómeno local. El diputado británico Nigel Mills fue pillado hace poco entregado al Candy Crush en un debate sobre pensiones en la Cámara de los Comunes.

Mills reconoció su falta y pidió disculpas en Twitter. La reacción de Villalobos, en cambio, ha sido negar la evidencia y decir que estaba leyendo la prensa. Pues tampoco, señoría. Aunque —como dijo su compañera Dolors Montserrat para disculparla— sea capaz de hacer dos cosas a la vez, esa no es forma de reaccionar.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS