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CARTAS AL DIRECTOR

Lenguas en el mundo

Si uno se fija en la evolución de dos o tres de las lenguas más habladas del mundo (inglés y español, por ejemplo) se da cuenta de que no son más que fruto de una contaminación lingüística continua por diversas causas: incursión de términos foráneos, degeneración por el mal uso de una población sin estudios, una invasión lingüística en la que permanecen formas de la lengua suplantada. Si nos fijamos un poco más en esa historia de la evolución de las lenguas también nos damos cuenta de que ninguna es inmutable ni ha existido siempre. Pero más importante aún, todo indica que tampoco lo será. En algún momento, el inglés del hoy no será como el del mañana. Y el catalán y castellano, tampoco.

Así pues, defender la pureza de una lengua (o su uso con fines nacionalistas) podría tener ciertas semejanzas con pretender que la flor de nuestro jarrón esté siempre joven y bella. Podría decirse en este sentido que los esfuerzos por mantener la pureza están justificados de la misma manera que ponemos agua en el jarrón para que nuestra flor nos dure un poco más. Pero ese argumento no cambia de ninguna manera el hecho de que la flor, tarde o temprano, se marchitará. Incluso si en vez de en un jarrón está en una maceta. El catalán es una lengua con los días contados, y el castellano también. Por si acaso, voy a empezar a estudiar spanglish.— Bernat Moreno.

 

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