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Un taller de moda en la Casa Blanca

Michelle Obama convoca a creadores y universitarios estadounidenses

Michelle Obama junto a la editora de 'Vogue', en la inauguración del museo de Anna Wintour Nueva York, el pasado mayo.
Michelle Obama junto a la editora de 'Vogue', en la inauguración del museo de Anna Wintour Nueva York, el pasado mayo.

El interés de Michelle Obama por el mundo de la moda y su capacidad de marcar tendencia son sobradamente conocidos. La primera dama de EE UU da ahora un paso más al acercar la industria del diseño a la arena política. Obama ha organizado el 8 de octubre un taller educativo en la Casa Blanca en que juntará a pesos pesados de la moda con estudiantes universitarios.

“El objetivo de este evento es traer a miembros de la industria e iluminar, educar y guiar a las próximas generaciones de líderes de la moda”, reza la invitación al evento, revelada por el portal Women’s Wear Daily. Los organizadores piden a miembros de la industria —desde diseñadores y editores de revistas hasta expertos tecnológicos— que “compartan su talento, experiencia y asesoramiento” con universitarios de Washington DC y los Estados de Maryland, Nueva York y Pensilvania. La finalidad es “enseñarles lo que se necesita para triunfar y cómo de importante es comprometerse con la educación”.

Invitados ilustres

De momento, se sabe que participarán en las sesiones de las jornadas —que durarán cinco horas— los diseñadores Prabal Gurung, Reed Krakoff, Maria Cornejo y Bibhu Mohapatra, así como ejecutivos de las firmas Jimmy Choo y Naeem Khan. Tras el coloquio, se celebrará una recepción a la que han confirmado su asistencia Diane von Furstenberg, Thom Browne, Thakoon Panichgul y, cómo no, Jason Wu, que diseñó los vestidos que llevó Obama en 2009 y 2013 en la fiesta posterior a las dos tomas de posesión de su marido Barack.

Michelle Obama siempre ha sido una firme defensora de la moda estadounidense, especialmente de los diseñadores que elaboran ropa asequible. Aunque desde que en 2009 empezó a residir en la Casa Blanca su imagen se ha sofisticado, no ha renunciado a un estilo sencillo y accesible. De hecho, se la ha visto comprando ropa de marcas populares, como J. Crew o Target. Lo que lleva Michelle tiene un efecto de publicidad inmediato. Con solo mostrarse ante las cámaras durante diez minutos con las prendas de un creador incipiente, el incremento de sus ventas puede ascender hasta a 11 millones de euros. En paralelo, según un análisis de un economista para Harvard Business Review entre 2008 y 2009, el negocio que Michelle Obama genera a las marcas que lleva es de más de 2.000 millones.