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“Todo el mundo hablaba de ello pero nadie me decía nada”

El magnate Rupert Murdoch desvela en una entrevista que tardó una semana en divorciarse desde que tuvo noticias de la infidelidad de su esposa con Tony Blair

Tony Blair, a la izquierda, y Rupert Murdoch.
Tony Blair, a la izquierda, y Rupert Murdoch. CORDON

Rupert Murdoch no lee lo que se escribe sobre su vida privada. Es más, dice que no le importa lo que la gente piense de él. Pero tiene sentimientos y se le pusieron a flor de piel cuando en un viaje a Australia se enteró de que su tercera mujer, Wendi Deng, tenía un diario en el que comentaba cosas íntimas de un tercer hombre, al parecer su viejo amigo Tony Blair, quien por cierto es padrino de una de las dos hijas que tiene con la que ahora su exmujer.

El magnate se sincera en una inusual entrevista con Fortune dos semanas después de poner a competir a sus hijos Lachlan y James por la sucesión y de cumplir 83 años. Admite que el último periodo fue “realmente estresante”, porque se le juntó todo de golpe en la vida profesional y personal. Tuvo que defender el negocio de prensa en Reino Unido por el escándalo de las escuchas y partió el conglomerado antes del divorcio con Deng.

“Todo pasó a la vez”, dice en la entrevista, en la que revela que se encontró en una “situación de infelicidad”. Lo que más le preocupó en ese momento fue lo que pudiera pasar a las dos hijas que tuvo con Deng tras el divorcio. Ahora dice que ha logrado pasar otra página en su vida. Pero tampoco fue fácil, porque esperaba que hubiera sido un proceso privado. Por eso lamenta la publicación del contenido del diario. Se quedó “conmocionado” al conocer su existencia.

Murdoch supo de la infidelidad antes. Cuenta que regresó enseguida al rancho de su propiedad donde supuestamente Deng y Blair estuvieron juntos, y preguntó al personal sobre lo que pasó durante esos fines de semana entre octubre de 2012 y abril de 2013. En la entrevista no revela lo que le contaron sus empleados pero si precisa que presentó el divorcio una semana después.

También dice que no leyó el contenido del diario hasta después de haber iniciado el proceso de ruptura del matrimonio. “Todo el mundo hablaba de ello pero nadie me decía”, cuenta el magnate en la primera entrevista de este tipo que da desde 2009. Blair negó haber tenido una relación con Deng y al día de hoy no hay evidencias que apunten a tal cosa. Las entradas en el diario solo hacen referencia a un tal Tony.

El divorcio tuvo lugar en pleno proceso de partición de la antigua News Corporation. Reconoce que el éxito de la operación “está demostrando” que se había equivocado al rechazar que su reinado se dividiera. Los sentimientos le impidieron verlo, comenta. Aunque su gran fracaso, dice, fue la compra de MySpace en 2005. En su lugar cuenta ahora debería haber fichado a Mark Zuckerberg, cuando se le puso a tiro una vez que le visitó en su rancho.

El escándalo de las escuchas, el divorcio y la partición de la empresa sucedió a la vez que trababa de recomponer la relación con Elisabeth y Lachlan, dos de los tres hijos de su segundo matrimonio con Anna Mann. A raíz del ascenso de los varones, se especuló con el estado de salud del patriarca. Rupert Murdoch recuerda que su madre murió a los 103 años. “Ese es el referente. Se supone que debes vivir 20 años más que tus padres”, comenta entre risas.

Murdoch dice que evidentemente eso no es realista. Pero también asegura que los médicos le ven en “buena forma física”, pese a la lesión de espalda por una caída el pasado otoño en un hotel en San Francisco. “No se preocupen, si empiezo a perder la cabeza, serán mis hijos los primeros que me lo digan”. “Ese será el momento en el que daré el paso atrás”, concluye. También habla en la entrevista de sus favoritos a las presidenciales de 2016: Jeb Bush y Paul Ryan.

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