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¿Quién se queda con la riqueza del Sáhara Occidental?

¿Quién se queda con la riqueza del Sáhara Occidental?

Hace pocas semanas hablábamos en este blog de que el nuevo acuerdo de pesca entre Marruecos y la Unión Europea (UE), aprobado por el Parlamento europeo el 10 de diciembre pasado, ignora al pueblo saharaui. De hecho, este fue causa de protestas en muchas ciudades del Sáhara Occidental. Los manifestantes alegaban que Marruecos no tiene ningún derecho a disponer de sus recursos naturales ni a firmar tratados en su nombre. A raíz de aquel acontecimiento empezamos a preguntamos qué pasa con las otras riquezas de esta zona, quién se aprovecha de ellas.

Si el Sáhara Occidental fuera solamente un desierto, Marruecos no se hubiera empecinado en apoderarse de la región ni hubiese derramado tanta sangre. Todo ello a pesar de que las Naciones Unidas hayan declarado que Marruecos no tiene ninguna reivindicación territorial legítima sobre la zona. Sin embargo, la necesidad de Occidente de contar con un aliado fuerte en el norte de África y los intereses económicos, tanto de la Unión Europea, encabezada por Francia y seguida muy de cerca por España, como de Estados Unidos han dado lugar a que el contencioso saharaui se prolongue en el tiempo y a que Marruecos controle el 80 % del territorio y casi todo el litoral.

Al pueblo saharaui no parece quedarle otra salida que la rebelión. Así, las manifestaciones contra el acuerdo de pesca Marruecos-EU solo fueron un episodio más de su larga lucha. Es por eso que el lingüista y filósofo estadounidense Noam Chomsky considera que el comienzo de la llamada Primavera árabe tuvo lugar en el Sáhara Occidental en 2010, cuando unos 20.000 saharauis se manifestaron contra Marruecos en el campamento de Agdaym Izik, cerca de El Aaiún.

Mientras, es el gobierno de Marruecos el que firma los contratos con las compañías que explotan las riquezas del territorio.

Así, la empresa con sede en Dallas, Estados Unidos, Kosmos Energy, además de estar haciendo exploraciones, en busca de petróleo y gas, en la cuenca de Agadir, también las está llevando a cabo en la zona de Cabo Bojador, en la llamada cuenca de El Aaiún, que la publicidad de la compañía describe como una de las últimas provincias de exploración aguas adentro de la frontera africana.

La compañía escocesa Cairn Energy comenzó sus exploraciones en busca de hidrocarburos en octubre de 2013, en la zona de Cabo Juby, adentrándose en aguas del Sáhara Occidental. Tras una infructuosa primera prospección, esta compañía ha asegurado que continuará con sus trabajos durante el año 2014.

Pero es la petrolera francesa Total la que posé las mayores concesiones en el territorio del Sáhara Occidental. En diciembre de 2013 caducó la licencia de 12 meses que esta compañía poseía. Hasta ahora no ha querido hacer público si ha renovado su acuerdo con el gobierno de Marruecos para seguir explorando, como se sospecha.

Los ricos yacimientos de fosfatos que podrían convertirse en la base de la economía de un Sáhara Occidental independiente, son explotados, principalmente, por Agrium Incorporated y Potash Corpotation, dos compañías canadienses, Lifosa, de Lituania y la estadounidense Innophos. Todas ellas tienen firmados acuerdos con la Empresa Estatal de Fosfatos de Marruecos (OCP).

El observatorio de los recursos naturales del Sáhara Occidental (WSRW) estima que durante el año 2013, solo hasta el mes de octubre, habrían salido fosfatos desde la región por un valor de 300 millones de dólares.

El último paso en este aprovechamiento de los recursos naturales del Sáhara Occidental viene dado por las compañías que han apostado por las energías renovables. Así, la alemana Siemens AG es blanco de muchas críticas por su decisión de construir, en unión a varias compañías marroquíes como Nareva (que pertenece a la familia real marroquí), un parque eólico en Foum el Oued, cerca de El Aaiún.

También la francesa GDF Suez se asoció con Nareva para construir otro parque eólico en Tarfaya. Otras compañías tienen planes similares, entre ellas la española Acciona.

Son muchas las empresas españolas que se benefician de los recursos pesqueros o minerales del Sáhara Occidental. En la página de WSRW encontramos una lista de ellas. Revisándola nos parece curioso descubrir que la canaria Granintra S. A. transporta arena, destinada principalmente a al construcción, desde el Sáhara Occidental a las Islas Canarias.

Así podríamos continuar con la casuística de empresas y eso que no hemos entrado en las de pesca y conserveras. Lo importante es destacar que los beneficios que generan los recursos naturales del Sáhara Occidental no van a parar a los saharauis sino que se reparten entre las empresas extranjeras, las marroquíes y el gobierno de Rabat.

Esto demuestra que a pesar de las resoluciones de la ONU, las compañías extranjeras, apoyadas por los Estados a los que pertenecen y aliadas a otras marroquíes, consideran mucho más importante los beneficios y los negocios que los derechos de los saharauis, apoyado, de esta forma, las pretensiones territoriales de Marruecos sobre el territorio del Sáhara Occidental.

Comentarios

La pregunta no debería ser ¿quienes? sino ¿Por que se permite esta situación en un país que vive un "impasse" como el Sáhara Occidental pendiente de que se cumplan las Resoluciones de Naciones Unidas desde 1960 hasta hoy?
Todos somos cómplices aun indirectamente
La pregunta no debería ser ¿quienes? sino ¿Por que se permite esta situación en un país que vive un "impasse" como el Sáhara Occidental pendiente de que se cumplan las Resoluciones de Naciones Unidas desde 1960 hasta hoy?
Todos somos cómplices aun indirectamente