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La Reina, la residente más fiel de Marivent

Doña Sofía mantiene su cita veraniega en Palma a donde el Rey y los príncipes solo acudirán unos pocos días

La reina Sofía en Palma de Mallorca
La reina Sofía en Palma de Mallorca EUROPA PRESS

La Reina está ya instalada en el Palacio de Marivent desde principios de semana, aunque lo tuvo que abandonar para viajar de urgencia a Santiago donde visitó a las víctimas del accidente de tren. Doña Sofía sigue siendo fiel a la tradición de pasar el verano en Palma de Mallorca, como vienen haciendo desde hace muchos años. Ni los problemas que tiene pendientes su yerno Iñaki Urdangarin en un juzgado de la isla, ni lo difícil que resulta reunir a los suyos en estas fechas le han hecho cambiar su rutina.

Los portavoces del palacio de La Zarzuela este verano no han dado muchos detalles sobre cómo será el veraneo de la familia real, entre otras cosas, porque cada vez resulta más difícil coordinar los planes de todos y porque no descartan, tampoco, que haya cambios sobre la marcha.

En el palacio de Marivent hay una agenda oficial cerrada y otra familiar abierta. Así, está confirmado que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, despachará con el Rey el 9 de agosto. Antes, el día 6, los Reyes y los príncipes de Asturias ofrecerán una cena a las autoridades baleares en el Palacio de la Almudaina, precedida de una audiencia de don Juan Carlos a las autoridades locales.

Cumplidos esos compromisos, el Rey regresará a Madrid. No estará en Palma de Mallorca más que una semana. Lejos quedan aquellos veranos largos en Palma de Mallorca, las jornadas de regatas del monarca y la visita de mandatarios extranjeros.

Los hijos de las infantas visitarán a su abuela. Leonor y Sofía irán con sus padres"

Don Juan Carlos, según la versión oficial, regresará al palacio de La Zarzuela para proseguir con sus sesiones de rehabilitación —dos horas por la mañana y dos por la tarde—.

Los príncipes de Asturias tampoco estarán mucho tiempo en la casa que tienen en el complejo de Marivent. Acudirán con sus hijas, las infantas Leonor y Sofía, coincidiendo con la cena de autoridades, y se dejarán fotografiar en algún lugar de la ciudad —el año pasado recibieron a la prensa en un tren típico de Palma—. Luego la familia Borbón-Ortiz se marchará a pasar sus vacaciones a algún lugar que no se hará público por deseo de la princesa, empeñada en blindar su vida privada. A doña Letizia las vacaciones en Palma no le parecen vacaciones, según ella misma ha dicho, por la gran atención mediática que despiertan.

Cuando los príncipes y sus hijas estén en la isla ya se habrán ido los otros seis nietos de los Reyes de España. Desde el verano de 2011, antes de la imputación de Iñaki Urdangarin por su implicación en el caso Nóos, no hay foto de familia. Ese año la hubo. Se captó a la salida de un restaurante y en ella ya no apareció don Juan Carlos, que en ese momento volaba a Madrid tras haberse roto el tendón de Aquiles, del que tuvo que ser operado.

La útima foto, en el verano de 2011

La reina, sus hijos y nietos, en Palma, en el verano de 2011
La reina, sus hijos y nietos, en Palma, en el verano de 2011 EUROPA PRESS

Finales de agosto de 2011. Un restaurante de Palma de Mallorca. Allí convocó la reina a toda su familia de vacaciones en la isla. A la cita acudieron los príncipes de Asturias y sus hijas, Leonor y Sofía, la infanta Elena, con Felipe y Victoria, y la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin con Juan, Miguel, Pablo e Irene. Todos se hicieron antes de entrar una foto de grupo. Es lo más parecido a la tradicional foto que todos los años la familia real ofrecía a los medios de comunicación. Faltaba el Rey, que en ese momento ya viajaba a Madrid lesionado en el tendón de Aquiles. Don Juan Carlos se acercó antes al lugar para desde el coche besar a sus nietos. Ese fue el último verano familiar, y el último de Urdangarin en la isla ya que poco después fue imputado.

La Reina, eso sí, ha logrado conciliar los encuentros con sus nietos. Está previsto que hoy doña Sofía reciba la visita de Felipe y Victoria, hijos de la infanta Elena y Jaime de Marichalar, y de Juan, Miguel, Pablo e Irene, los de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. Los niños están apuntados por su abuela a un curso de vela en Cala Nova, la misma escuela en la que el príncipe y las infantas se iniciaron en la práctica de este deporte.

Es posible que doña Elena se quede con sus hijos y su madre unos días. Lo que hará doña Cristina es toda una incógnita. El año pasado se esperaba que acompañara a sus hijos a Palma pero a última hora decidió quedarse con su marido, en un gesto que fue interpretado como de apoyo en los difíciles momentos que vive. Los niños estuvieron con su abuela la reina solo unas horas y luego toda la familia se marchó a una playa del sur de Francia con la madre y algunos hermanos de Urdangarin.

El duque de Palma solo ha vuelto a la isla citado por el juez José Castro. Este verano se le ha visto navegar con la infanta y unos amigos en un barco por aguas de Menorca.

En este verano distinto, la familia real ya no contará con el barco Fortuna, que ha devuelto este invierno. Saldrán a navegar pero lo hará en una pequeña embarcación que suele poner a su disposición el empresario Josep Cusí, antiguo patrón del Bribón, y una de las personas que pertenecen al círculo más íntimo de amigos del Rey.