Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Pitidos e insultos

Está mal que se insulte a los catalanes por culpa de los pitidos de algunos porque en esa manifestación de intolerancia democrática no estábamos todos, pero esa confusión hace mucho que existe y está permanentemente alentada desde el nacionalismo que ha acabado por usurpar la identidad de todos. No se refieren a sí mismos como “los nacionalistas catalanes pedimos, exigimos…”; hace mucho que dicen “nosotros los catalanes …” como si ser catalán y nacionalista fuera lo mismo y para ser buen catalán hubiera que defender el nacionalismo.

Han conseguido solapar ambas cosas, por eso hay quien insulta a los catalanes sin darse cuenta de que está cayendo en el equívoco. Esa confusión tiene el efecto de crear un malentendido permanente y un enfrentamiento innecesario.

Es una buena señal que desde diferentes instituciones y medios nacionales, incluida la Marca España, se haya denunciado el uso del insulto, creo que denota cualidad democrática. Y por eso sería de desear que desde las instituciones y los medios catalanes hubiera la misma reacción de repulsa y con la misma contundencia ante los pitidos y otros ataques públicos que se suceden a símbolos nacionales. En general no ocurre así y me preocupa porque indica una cierta aceptación de ese tipo de comportamientos antidemocráticos.

Sin embargo, no hay nada que justifique la falta de educación y de respeto.— M. Teresa Ginés.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_