Goles dentro, obras fuera


FOTO: Santos-Díez / BISimages
El estadio es viejo pero el lugar, nuevo. Junto al río Lérez, al otro lado de Pontevedra, la ciudad crece con una zona mixta de equipamientos y viviendas. Entre esas dos escalas, la vida en la calle está todavía por definir. Por eso los arquitectos de ACXT buscaron liberar espacios en el perímetro del viejo estadio de Pasarán y dejar sitio para nuevas plazas urbanas que, durante la semana, servirán a todos los vecinos y, cuando llegue el día del partido, facilitarán la circulación de los espectadores.
Hoy el nuevo campo cuenta con dos gradas perimetrales superpuestas y concentra todos los usos en una galería, también perimetral, que permite el acceso a los asientos tanto desde el exterior del campo como desde el interior del estadio.
El primer graderío hacia el exterior funciona como zócalo abierto a la ciudad: un halo que rodea el estadio y sirve de acceso a las gradas. Un segundo nivel de asientos y circulaciones flota sobre el anterior. Este no es un edificio solo para los domingos, la existencia de comercios y servicios en las fachadas del estadio permite un uso continuado del edificio y no hace del espacio urbano inmediato una zona de la ciudad abandonada cuando no se juega en el campo.
A pesar de su estructura de pórticos de hormigón, este estadio no es un elefante gris. La luz se cuela en el campo gracias a una cubierta traslúcida. El edificio es permeable al barrio, a la luz del día y a la vida de los vecinos. La vitalidad del vecindario lo arropará y el estadio acogerá más usos que los deportivos en su enorme huella urbana.
Precio final, según arquitectos: 809,73 euros por metro cuadrado. Precio por localidad: 1.453,73 euros.




























































