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Retratos: una mujer, una opinión

La igualdad ha caído de la agenda política en España y solo un 1,7% de españoles se define como feminista, a pesar de que la brecha salarial alcanza el 22%. En Estados Unidos, el debate se ha reabierto con voces como la de Sheryl Sandberg, directora ejecutiva de Facebook, que anima a que las mujeres eliminen sus propias barreras. Analizamos la situación de un movimiento que siempre ha escapado del discurso único.

  •  Valencia, 1987. Enfermera, antropóloga especializada en género y presidenta de la Federación Mujeres Jóvenes.    Dice “orgullosa” que es feminista, a lo que a menudo le sigue un “¿Y eso qué es?”. Cree que hay rechazo a este término “porque lleva unos estereotipos muy importantes”: locas, lesbianas, que odian a los hombres. La brecha salarial, poder acceder a las élites económicas y políticas, la vuelta al hogar de la mujer en momentos de crisis… “El feminismo recoge todo eso y lucha por conseguir la igualdad”. Desde la Federación Mujeres Jóvenes, con siete asociaciones territoriales de mujeres de 18 a 30 años, luchan por despertar a las más jóvenes con campañas como No seas presa de la talla o Grábatelo, esta última contra la violencia de género en adolescentes. Considera vital mejorar el empoderamiento femenino: “A veces es difícil ver que puedes ser marginada porque lo asumes como normal. Se trata de darse cuenta y poder denunciarlo”. “Son semillas que plantamos, y esperamos que disminuya la desigualdad si nos dejan desde arriba”, y luego se lanza a desgranar el retroceso que supone la reforma del aborto del ministro Gallardón.
    1María Jesús Girona Magraner: “A veces es difícil ver que puedes ser marginada porque lo asumes como normal” Valencia, 1987. Enfermera, antropóloga especializada en género y presidenta de la Federación Mujeres Jóvenes.

    Dice “orgullosa” que es feminista, a lo que a menudo le sigue un “¿Y eso qué es?”. Cree que hay rechazo a este término “porque lleva unos estereotipos muy importantes”: locas, lesbianas, que odian a los hombres. La brecha salarial, poder acceder a las élites económicas y políticas, la vuelta al hogar de la mujer en momentos de crisis… “El feminismo recoge todo eso y lucha por conseguir la igualdad”. Desde la Federación Mujeres Jóvenes, con siete asociaciones territoriales de mujeres de 18 a 30 años, luchan por despertar a las más jóvenes con campañas como No seas presa de la talla o Grábatelo, esta última contra la violencia de género en adolescentes. Considera vital mejorar el empoderamiento femenino: “A veces es difícil ver que puedes ser marginada porque lo asumes como normal. Se trata de darse cuenta y poder denunciarlo”. “Son semillas que plantamos, y esperamos que disminuya la desigualdad si nos dejan desde arriba”, y luego se lanza a desgranar el retroceso que supone la reforma del aborto del ministro Gallardón.
  •  Madrid, 1935. Abogada y escritora, en 1976 creó la revista ‘Vindicación Feminista’ y en 1979 fundó el Partido Feminista de España, que preside.    En una familia de mujeres de izquierdas, tras el exilio o la muerte de los hombres al caer la República –que aún hoy espera recuperar para que haya cambios–, se crio Lidia Falcón. Quizá la feminista española con mayúsculas. “Lo evidente es que el movimiento no ha cosechado más que éxitos en cuanto a considerar a las mujeres como sujetos de derechos, pero no nos conformemos”. Recién publicado su último libro, Ejecución sumaria (El Viejo Topo), ya prepara el siguiente, donde aprovecha los principios de la Revolución Francesa: “Libertad hemos conseguido mucha; igualdad, bastante menos; fraternidad, ninguna”. Dice llevar toda la vida intentando que las mujeres sean las protagonistas de su historia. “A los hombres no les importamos”, y lamenta no ver el feminismo en las jóvenes, quizá porque no viven como sus madres y abuelas. “Falta acción, teoría e ideología, plantearse que la política para las mujeres es el feminismo, no los partidos”. Su última indignación: que las nuevas plataformas de izquierdas no hablen de los problemas de la mujer.
    2Lidia Falcón: “Lo evidente es que el movimiento feminista no ha cosechado más que éxitos, pero no nos conformemos” Madrid, 1935. Abogada y escritora, en 1976 creó la revista ‘Vindicación Feminista’ y en 1979 fundó el Partido Feminista de España, que preside.

    En una familia de mujeres de izquierdas, tras el exilio o la muerte de los hombres al caer la República –que aún hoy espera recuperar para que haya cambios–, se crio Lidia Falcón. Quizá la feminista española con mayúsculas. “Lo evidente es que el movimiento no ha cosechado más que éxitos en cuanto a considerar a las mujeres como sujetos de derechos, pero no nos conformemos”. Recién publicado su último libro, Ejecución sumaria (El Viejo Topo), ya prepara el siguiente, donde aprovecha los principios de la Revolución Francesa: “Libertad hemos conseguido mucha; igualdad, bastante menos; fraternidad, ninguna”. Dice llevar toda la vida intentando que las mujeres sean las protagonistas de su historia. “A los hombres no les importamos”, y lamenta no ver el feminismo en las jóvenes, quizá porque no viven como sus madres y abuelas. “Falta acción, teoría e ideología, plantearse que la política para las mujeres es el feminismo, no los partidos”. Su última indignación: que las nuevas plataformas de izquierdas no hablen de los problemas de la mujer.
  •  Lugo, 1951. En 1984 se convirtió en la tercera mujer en conseguir el permiso municipal para conducir un taxi en Madrid.    Fue de las primeras en conducir un taxi por Madrid. Eran ya los ochenta, y de esos primeros años recuerda anécdotas y sobre todo un número: el cinco, las veces que no quisieron su servicio por ser mujer. “Lo que más me dolió es que dos fueron mujeres”. Los peores insultos los recibió entonces de un compañero, solo por una cuestión de género, dice, “pero mejor no repetirlos”. Pensando ya en su jubilación, aún ve actitudes machistas en los jóvenes que hablan en el asiento de atrás, por lo que “hay que seguir luchando”.   Al llegar a la capital trabajó en la gasolinera de Ríos Rosas, todo trabajadoras solteras menos dos encargados; también pasó la academia para policía municipal, pero no pudo ser. “Esperaba mi segunda hija, y no sabían qué hacer con las embarazadas”. El taxi le dio la independencia para salir de un matrimonio marcado por malos tratos. Nunca ha ido a una manifestación feminista, para ella “la lucha es el día a día, y demostrar la valía siempre, aunque tengamos que hacerlo tres veces”, o nuestros derechos “se irán al garete”.
    3Adelina Fernández: “La lucha es el día a día, y demostrar la valía siempre, aunque las mujeres tengan que hacerlo tres veces” Lugo, 1951. En 1984 se convirtió en la tercera mujer en conseguir el permiso municipal para conducir un taxi en Madrid.

    Fue de las primeras en conducir un taxi por Madrid. Eran ya los ochenta, y de esos primeros años recuerda anécdotas y sobre todo un número: el cinco, las veces que no quisieron su servicio por ser mujer. “Lo que más me dolió es que dos fueron mujeres”. Los peores insultos los recibió entonces de un compañero, solo por una cuestión de género, dice, “pero mejor no repetirlos”. Pensando ya en su jubilación, aún ve actitudes machistas en los jóvenes que hablan en el asiento de atrás, por lo que “hay que seguir luchando”.

    Al llegar a la capital trabajó en la gasolinera de Ríos Rosas, todo trabajadoras solteras menos dos encargados; también pasó la academia para policía municipal, pero no pudo ser. “Esperaba mi segunda hija, y no sabían qué hacer con las embarazadas”. El taxi le dio la independencia para salir de un matrimonio marcado por malos tratos. Nunca ha ido a una manifestación feminista, para ella “la lucha es el día a día, y demostrar la valía siempre, aunque tengamos que hacerlo tres veces”, o nuestros derechos “se irán al garete”.
  •  Madrid, 1963.Guionista y directora, fue una de las fundadoras y la primera presidenta de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA).    En festivales y mesas redondas siempre se encontraban las mismas cineastas y terminaron hablando “de las pocas que éramos y de que no había relevo generacional, y quisimos conocer los datos”. En 2006 solo un 7% de las películas tenían directora, una ­escasez que se les hizo evidente en todo el sector. “Espeluznante”. Entonces apareció la Ley de Igualdad, “y pensamos en pedir su aplicación en el cine”. Ese mismo año nació CIMA. “Que no haya mujeres en guion, dirección y producción determina las historias que vemos y cómo se cuentan, no es solo un problema del gremio, sino social”. Es lo que perpetúa los estereotipos, asegura.   Ha peleado “mucho y ferozmente” por creer que el cine y la sociedad serán mejores con más mujeres en el sector. “Cómo vas a ser feminista con lo mona que eres” se lo han dicho más de una vez. Esa conciencia le ha llevado a rodar seis documentales sobre mujeres en trabajos masculinos. Ahora termina Manzanas, pollos y quimeras, retratos de africanas en España, “para desmontar tópicos”.
    4Inés París: “Nuestra ausencia en el guion, la dirección y la producción no es solo un problema del gremio, sino social” Madrid, 1963.Guionista y directora, fue una de las fundadoras y la primera presidenta de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA).

    En festivales y mesas redondas siempre se encontraban las mismas cineastas y terminaron hablando “de las pocas que éramos y de que no había relevo generacional, y quisimos conocer los datos”. En 2006 solo un 7% de las películas tenían directora, una ­escasez que se les hizo evidente en todo el sector. “Espeluznante”. Entonces apareció la Ley de Igualdad, “y pensamos en pedir su aplicación en el cine”. Ese mismo año nació CIMA. “Que no haya mujeres en guion, dirección y producción determina las historias que vemos y cómo se cuentan, no es solo un problema del gremio, sino social”. Es lo que perpetúa los estereotipos, asegura.

    Ha peleado “mucho y ferozmente” por creer que el cine y la sociedad serán mejores con más mujeres en el sector. “Cómo vas a ser feminista con lo mona que eres” se lo han dicho más de una vez. Esa conciencia le ha llevado a rodar seis documentales sobre mujeres en trabajos masculinos. Ahora termina Manzanas, pollos y quimeras, retratos de africanas en España, “para desmontar tópicos”.
  •  San Sebastián, 1978. Actriz y vicepresidenta primera de la Academia de Cine.    Lleva 20 películas y solo dos como protagonista. Con su trayectoria expone la dificultad de encontrar papeles femeninos “potentes y que tengan un conflicto”. Hay otra cosa que le molesta más: la discriminación sexual de las actrices. Consciente de que en el cine la estética importa, considera dañino que la mujer “siempre tenga que ser bella, y el hombre no importa, vale con que sea bueno en su trabajo”. “Como si, además de ser profesionales y madres, tuviésemos que estar divinas y apetecer al hombre”. Quizá, dice, una situación que arrastramos de la dictadura. Es optimista y califica de muy importante que ahora las mujeres sepan que tienen “la ­capacidad y la posibilidad de llegar donde quieran; otra cosa es que haya impedimentos”, que no ve insalvables. Para ella, el cine y el teatro deben remover conciencias, “uno tiene que estar comprometido con su oficio, nunca haré un personaje que no exista”. Su ­siguiente proyecto es reestrenar en Matadero Return, su espectáculo de danza con un personaje femenino “fundamental”.
    5Marta Etura: “La mujer siempre tiene que ser bella, y el hombre no importa, vale con que sea bueno en su trabajo” San Sebastián, 1978. Actriz y vicepresidenta primera de la Academia de Cine.

    Lleva 20 películas y solo dos como protagonista. Con su trayectoria expone la dificultad de encontrar papeles femeninos “potentes y que tengan un conflicto”. Hay otra cosa que le molesta más: la discriminación sexual de las actrices. Consciente de que en el cine la estética importa, considera dañino que la mujer “siempre tenga que ser bella, y el hombre no importa, vale con que sea bueno en su trabajo”. “Como si, además de ser profesionales y madres, tuviésemos que estar divinas y apetecer al hombre”. Quizá, dice, una situación que arrastramos de la dictadura. Es optimista y califica de muy importante que ahora las mujeres sepan que tienen “la ­capacidad y la posibilidad de llegar donde quieran; otra cosa es que haya impedimentos”, que no ve insalvables. Para ella, el cine y el teatro deben remover conciencias, “uno tiene que estar comprometido con su oficio, nunca haré un personaje que no exista”. Su ­siguiente proyecto es reestrenar en Matadero Return, su espectáculo de danza con un personaje femenino “fundamental”.
  •  Madrid, 1970. Especialista en ‘marketing’, ventas e Internet. Desde 2012, CEO de Womenalia, una red de ‘networking’ para mujeres profesionales.    Ella no se había preocupado por la situación de las mujeres hasta que sus dos socias de Womenalia le explicaron el proyecto. “He tenido que estudiar, y ahí te empiezas a dar cuenta de la realidad”. Y esa realidad, denuncia, es que solo un 10% llega a puestos ejecutivos o que “tenemos el 80% de las responsabilidades del hogar”. Para revertir la situación, en un 2012 en plena crisis consiguieron 75 inversores para lanzar la red. “El mundo es de hombres, lo que va contra la rentabilidad de las empresas”. Para ella, las mujeres “tienen que sacar su parte masculina”, “tienen que volar”, como dice Sheryl Sandberg, directora ejecutiva de Facebook, a quien María Gómez califica como su ídolo. Su clave está en la tecnología: en cinco años esperan llegar a 20 millones de usuarias, “nos tenemos que ayudar para alcanzar nuestros objetivos”. Aún emprendedora –para ella, las empresarias hacen que los socios ganen dinero–, asegura que las mujeres lo pueden hacer todo si están “dispuestas a sacrificar muchas cosas”. En su caso, tiempo con sus tres hijos.
    6María Gómez de Pozuelo: “Nos tenemos que ayudar para alcanzar nuestros objetivos” Madrid, 1970. Especialista en ‘marketing’, ventas e Internet. Desde 2012, CEO de Womenalia, una red de ‘networking’ para mujeres profesionales.

    Ella no se había preocupado por la situación de las mujeres hasta que sus dos socias de Womenalia le explicaron el proyecto. “He tenido que estudiar, y ahí te empiezas a dar cuenta de la realidad”. Y esa realidad, denuncia, es que solo un 10% llega a puestos ejecutivos o que “tenemos el 80% de las responsabilidades del hogar”. Para revertir la situación, en un 2012 en plena crisis consiguieron 75 inversores para lanzar la red. “El mundo es de hombres, lo que va contra la rentabilidad de las empresas”. Para ella, las mujeres “tienen que sacar su parte masculina”, “tienen que volar”, como dice Sheryl Sandberg, directora ejecutiva de Facebook, a quien María Gómez califica como su ídolo. Su clave está en la tecnología: en cinco años esperan llegar a 20 millones de usuarias, “nos tenemos que ayudar para alcanzar nuestros objetivos”. Aún emprendedora –para ella, las empresarias hacen que los socios ganen dinero–, asegura que las mujeres lo pueden hacer todo si están “dispuestas a sacrificar muchas cosas”. En su caso, tiempo con sus tres hijos.
  •  Santo Domingo (República Dominicana), 1970. Licenciada en Marketing, trabaja como cuidadora mientras estudia para convalidar su título universitario.    Su hija de cinco años se llama Diana, “como Diana de Gales, una mujer coraje que se enfrentó a muchas cosas y rompió protocolos”. El calificativo bien la podría describir a ella. Llegó a España en 2005 tras fallecer su madre, y desde entonces ha trabajado como ­cocinera, peluquera, encuestadora, empleada del hogar y ahora cuidadora. “Mudarte significa empezar desde cero”, lo que incluye la profesión. Ahora lucha por convalidar su título universitario, y si aprueba cinco asignaturas obtendrá un diploma en Ciencias ­Empresariales, pero se nota en sus palabras que volver a los estudios después de años y ser madre soltera se lo pone difícil.   De su época como publicista en su país recuerda que no todos los hombres aceptaban que les mandara una mujer, “oía algunas veces un ‘y esta de qué va”. Cree que la lucha feminista debe continuar, y la clave la centra en concienciar a los hombres. “El objetivo es la igualdad, y para ello hay que concienciarles de manera sutil y que cambien de actitud, que sepan que somos un valor añadido”.
    7Bárbara Valdés: “Para llegar a la igualdad hay que concienciar a los hombres y que cambien de actitud” Santo Domingo (República Dominicana), 1970. Licenciada en Marketing, trabaja como cuidadora mientras estudia para convalidar su título universitario.

    Su hija de cinco años se llama Diana, “como Diana de Gales, una mujer coraje que se enfrentó a muchas cosas y rompió protocolos”. El calificativo bien la podría describir a ella. Llegó a España en 2005 tras fallecer su madre, y desde entonces ha trabajado como ­cocinera, peluquera, encuestadora, empleada del hogar y ahora cuidadora. “Mudarte significa empezar desde cero”, lo que incluye la profesión. Ahora lucha por convalidar su título universitario, y si aprueba cinco asignaturas obtendrá un diploma en Ciencias ­Empresariales, pero se nota en sus palabras que volver a los estudios después de años y ser madre soltera se lo pone difícil.

    De su época como publicista en su país recuerda que no todos los hombres aceptaban que les mandara una mujer, “oía algunas veces un ‘y esta de qué va”. Cree que la lucha feminista debe continuar, y la clave la centra en concienciar a los hombres. “El objetivo es la igualdad, y para ello hay que concienciarles de manera sutil y que cambien de actitud, que sepan que somos un valor añadido”.
  •  Madrid, 1945. Tras su paso por el Banco Bilbao y el ICO, de 2000 a 2008 fue presidenta del INE, y luego, miembro del Consejo de Administración de Barclay’s.    Se ha movido siempre entre hombres y ha mandado a más hombres que mujeres, probablemente porque su carrera se ha desarrollado entre la estadística y la economía. Cuando de joven sus padres le dieron la oportunidad de estudiar, la aprovechó: “Lo tenía muy claro, quería trabajar y llegar a ser una profesional”, algo que cree muy importante para las mujeres. “Lo primero es formarse, porque luego tienes que demostrar ser mejor que los hombres que continuamente te están midiendo. Cuando ven tus capacidades, te respetan”. Llegar alto en su profesión cree que para ella tuvo un coste en forma de divorcio. “Ahora los hombres lo aceptan mejor”. Tras 26 años en el Banco Bilbao, dejó la entidad al sentir que había “un techo” cuando no la tuvieron en cuenta para dirigir su servicio de estudios. Le siguió un puesto en el ICO, lo que le abrió las puertas para dirigir el INE, y tras ocho años al frente de 5.400 empleados pasó a formar parte del Consejo de Administración de Barclay’s. “Buscaban una mujer para cumplir con la Ley de Igualdad”.
    8Carmen Alcaide: “Desde joven tenía muy claro que quería trabajar y llegar a ser una profesional” Madrid, 1945. Tras su paso por el Banco Bilbao y el ICO, de 2000 a 2008 fue presidenta del INE, y luego, miembro del Consejo de Administración de Barclay’s.

    Se ha movido siempre entre hombres y ha mandado a más hombres que mujeres, probablemente porque su carrera se ha desarrollado entre la estadística y la economía. Cuando de joven sus padres le dieron la oportunidad de estudiar, la aprovechó: “Lo tenía muy claro, quería trabajar y llegar a ser una profesional”, algo que cree muy importante para las mujeres. “Lo primero es formarse, porque luego tienes que demostrar ser mejor que los hombres que continuamente te están midiendo. Cuando ven tus capacidades, te respetan”. Llegar alto en su profesión cree que para ella tuvo un coste en forma de divorcio. “Ahora los hombres lo aceptan mejor”. Tras 26 años en el Banco Bilbao, dejó la entidad al sentir que había “un techo” cuando no la tuvieron en cuenta para dirigir su servicio de estudios. Le siguió un puesto en el ICO, lo que le abrió las puertas para dirigir el INE, y tras ocho años al frente de 5.400 empleados pasó a formar parte del Consejo de Administración de Barclay’s. “Buscaban una mujer para cumplir con la Ley de Igualdad”.