Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Medias, biquinis y Sarah Jessica Parker

Calzedonia reunió a un puñado de 'celebrities' entre las que estaban, además de la actriz norteamericana, Ireland Baldwin, hija de Alec Baldwin y Kim Basinger, y la española Paula Echevarría

Sarah Jessica Parker, en la fiesta.

Sarah Jessica Parker pisó la alfombra roja consciente de que, por una vez, las miradas de la prensa no se iban a centrar en sus kilométricos tacones, los detalles de su vestido o el bolso de mano que llevaba. Unas medias negras con un diseño espigado, cuyo precio oscilaba los 20 euros, se llevaron todo el protagonismo. La actriz se presentaba como madrina de honor en el desfile de baño que Calzedonia organizó el martes en la localidad italiana de Rímini.

Por primera vez la firma de medias abandona su sede central en Verona (Italia) para montar una gran presentación internacional en la costa. La empresa eligió esta localidad con la idea de trasladar a los más de 3.000 asistentes (principalmente prensa y distribuidores internacionales) la idea de "democratizar las vacaciones". O, lo que es lo mismo, quisieron desvelar sus propuestas de baño para el verano en uno de los entornos vacacionales más populares de la clase media italiana.

Si sobre el escenario se preveía que las tops se presentasen escasas de ropa, como correspondía al soleado día que había transcurrido en Rímini, en la afombra roja no había una famosa sin su par de medias de invierno. Tampoco las invitadas escasearon en tan abrigado complemento o, en su defecto, unos leggins que hicieran justicia al evento. Al modelo de espigas de Sarah Jessica (que, tras el aviso de la organización, nadie repitió) se sumaron los de la DJ y modelo Leigh Lezark, la actriz Paula Echevarría o la bloguera y presentadora Laura Hayden, ambas embajadoras españolas de la casa.

Lo económico de estas prendas contrastaba con lo exuberante de la puesta en escena y el explosivo listado de modelos presentes. En la improvisada pasarela del palacio de congresos de la ciudad se presentaron, al más puro estilo Victoria’s Secret, más de 200 artículos de baño de la firma. Inmersas en el ajetreo del backstage horas antes del espectáculo estaban Clara Alonso y Sara Sampaio, que ya desfilaron en circunstancias similares para la marca estadounidense de ropa interior Victoria’s Secret. Sampaio, imagen de Calzedonia desde hace dos temporadas, matizaba: “No tiene nada que ver con el show de Victoria’s Secret, que es lencería de fantasía. La presentación de hoy es ropa de baño”. Sonriendo, añadía: “Va a ser un espectáculo muy divertido, con cantantes que aparecerán a mitad del show”. No se equivocaba: la apertura de la presentación corrió a cargo de Kesha, continuó con varios grupos italianos y se aliñó con bailes en el escenario y hasta un momento en el que la propia Sampaio se sentaba en un columpio de laureles que ascendía a los cielos.

Como en todos los desfiles, la primera fila era otro de los focos de atención. Además de Sarah Jessica Parker, Lezark y las embajadoras españolas, se encontraba Ireland Baldwin, hija de Alec Baldwin y Kim Basinger. Sorprendentemente, tras haber fichado hace un mes con la agencia de modelos IMG, la joven (alta, espigada y rubia) estaba sentada como espectadora, sin dar un golpe de efecto estrenándose sobre la pasarela.

Y como no hay desfile sin fiesta posterior, la sala central del palacio de congresos reformuló por segunda vez en el día su decoración para transformarse en escenario musical improvisado. ¿Algo de contención? Nada más lejos de la realidad. Ya lo decía Federico Fellini: “Recordad, esto es una comedia”. Los más de 3.000 asistentes, casi todos con medias de invierno en pleno abril, bailaron hasta la madrugada en la ciudad del cineasta al ritmo de la música que pinchaba la californiana Leigh Lezark.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >