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Asma el Asad reaparece en público

La primera dama siria llevaba exactamente un año sin dar señas de vida

Se llegó a especular con un embarazo, que el régimen de su marido desmintió

Asma el Asad en una de las fotografías difundidas por el gobierno sirio el domingo 17 de marzo. Ampliar foto
Asma el Asad en una de las fotografías difundidas por el gobierno sirio el domingo 17 de marzo. AFP

La primera dama de Siria, Asma El Asad, reapareció en público este fin de semana, para dejarse ver en Damasco en un acto de recaudación de fondos en beneficio de las madres de los soldados muertos en el conflicto que asuela su país y que en dos años se ha cobrado ya las vidas de más de 70.000 personas, en su mayoría civiles fallecidos por los ataques del régimen. En junio se había rumoreado que la primera dama había abandonado Siria, para refugiarse en Rusia, huyendo de la violencia. No se la veía en público desde marzo del año pasado.

El Asad se dejó ver junto a sus tres hijos y los primos de estos en la Ópera de Damasco. Con el pelo recogido y una chaqueta azul marino, saludó con una media sonrisa a los sirios partidarios del régimen que tomaron parte en el evento. La presidencia de Siria reveló el domingo la aparición de la primera dama en público en su página de Facebook, y dijo que se englobaba en los actos oficiales del día de la madre, que en aquel país se celebra el 21 de marzo.

Ya en marzo de 2012 El Asad apareció junto a madres de soldados fallecidos en un vídeo emitido en televisión para conmemorar el día de la madre. Solo habló de las “difíciles condiciones” que vive el país, y añadió: “Si el padre se marcha, los cimientos de la casa se pierden, pero si la madre se marcha, el corazón de la casa se pierde con ella”. Un mes antes, en febrero de 2012, había enviado un correo electrónico al diario británico The Times en el que mostraba “el apoyo al papel” de su marido como presidente.

De Asma El Asad, nacida en 1975 en Londres, con un título universitario en el King’s College y experiencia laboral en el mundo de las finanzas, algunos opositores esperaban que fuera un agente de cambio desde dentro del régimen. Cuando el conflicto se intensificó, se recluyó en palacio, de donde sale muy poco. Menos aun desde que los rebeldes intensificaran notablemente sus ataques en Damasco en los pasados meses.

En el pasado se consideraba a la primera dama siria una de las mujeres con más estilo de Oriente Próximo. La edición norteamericana de la revista Vogue la llegó a entrevistar y publicó un perfil de ella en marzo de 2011, en el que la calificaba de “rosa del desierto”, justo en los primeros meses en que el régimen de su marido reprimía con violencia las primeras revueltas opositoras. Posteriormente, el diario The New York Times reveló que la entrevista había sido parte de una operación de imagen del régimen para la que había contratado a una agencia de relaciones públicas de Washington.

En enero, la madre de la primera dama, Anisa Makhlouf, abandonó el país, y se refugió en Emiratos Árabes Unidos, según confimaron fuentes de la diplomacia norteamericana. Allí reside también la hermana mayor del presidente sirio, Bushra El Asad. Esta huyó del país en julio de 2012, con sus cinco hijos, después de que su marido, Assef Shakwat, uno de los colaboradores más estrechos de Bachar El Asad, muriera en un ataque de las milicias opositoras contra un edificio gubernamental en Damasco.