Otro día de huelga para los médicos
Nunca estuvimos tan unidos. Nunca luchamos tan cerca por una misma causa. Pero tenemos un Gobierno, a propósito con minúsculas, que no escucha a nadie. No escucha a médicos, ni profesores, ni abogados, ni a un pueblo que está pasando de conducir vehículos de alta gama a sufrir por una barra de pan. Y cuando un Gobierno no escucha, la huelga tampoco sirve en absoluto, salvo para ahorrar un dinero que terminará en manos de aquel enésimo corrupto, ese mismo que se ríe en tu cara y que mañana podrá lavarse las manos con otra amnistía fiscal. Cuando un Gobierno no escucha es porque no le importan sus ciudadanos. Es momento de emigrar o de una revolución social. Me queda la utopía de pensar ese día en el que todos los trabajadores de un hospital se fueran voluntariamente a la calle. De un día para otro, sin avisar, sin huelgas. ¿Alguien querría escuchar entonces? Seguid apretando. El próximo capítulo lo escribe el pueblo, lo escribimos nosotros.— Roi Piñeiro Pérez.


























































