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CARTAS AL DIRECTOR

Vigilantes de seguridad

Me decepciona el menosprecio hacia los vigilantes de seguridad. A estos señores, sin ser policías, se les atribuyen funciones de extrema responsabilidad. Se ven expuestos a agresiones, insultos y amenazas simplemente por el hecho de realizar su trabajo. También tengo que reseñar su desprotección y agravios comparativos con el trato que se da a presuntos ladrones con penas muchas veces irrisorias. Ruego más protección al colectivo de vigilantes y más prontitud por parte de la policía en acudir a su defensa, ya que los vigilantes solo en casos muy extremos pueden defenderse con la porra o esposas, no así el policía, más provisto de armamento y protección integral.— Eva María Larrosa Rodríguez. Zaragoza.

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