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EDITORIAL

El sí de los irlandeses

La aprobación del pacto fiscal europeo en un referéndum refuerza la mano de Merkel

Sin sorpresas, Europa y el euro han despejado otro peligro. Los irlandeses, en su tercer referéndum en cuatro años sobre una cuestión europea, han aprobado por un 60% (con una participación de un 50%, baja pero habitual en este tipo de consultas) el pacto fiscal inspirado por Angela Merkel. Un pacto que compromete a cada Estado a garantizar el equilibrio o el superávit presupuestario en una fecha aún por determinar y a incorporar tal medida en su ordenamiento constitucional o legislativo, como ya ha hecho España. Irlanda se convierte así en el noveno Estado en aprobar el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria, firmado por todos los miembros de la UE salvo británicos y checos, que aún no ha ratificado ninguno de los grandes de la eurozona, aunque existe un compromiso de hacerlo antes del mes de julio.

La cómoda mayoría no debe llevar a ignorar que el 40% que ha votado no lo ha hecho llevado por el Sinn Fein —partido nacionalista, brazo político del desactivado IRA y euroescéptico—, algún partido de extrema izquierda y los sindicatos.

Esta vez, los irlandeses no podían contar con su veto, pues el nuevo Tratado, a diferencia de otros en la UE, entrará en vigor en cuanto lo hayan ratificado 12 de los 17 miembros de la unión monetaria, ninguno de los cuales, salvo Irlanda, lo someterá, sin embargo, a referéndum. Es un texto técnico que sólo habrá leído una minoría de los irlandeses. Pero los que han votado a favor han entendido que si la Irlanda intervenida quiere seguir recibiendo ayudas de la UE, volver a financiar su deuda en los mercados a finales de 2013 y atraer inversión extranjera, no podían rechazarlo. El Gobierno de coalición de Fine Gael y los laboristas lo ha tomado como un aval a las políticas de austeridad de los últimos años y las que aún vendrán. También ha debido contar en el voto que estos duros sacrificios, en el caso de Irlanda, y a diferencia de Grecia o Portugal, están dando resultados. Su banco central prevé que este año la economía empiece a crecer un 0,5%.

El referéndum irlandés refuerza a la canciller alemana, ya que dificulta la renegociación del Pacto. Aunque a partir de las legislativas griegas y francesas del 17 de junio vuelva a abrirse el debate impulsado por Hollande sobre cómo acompañar la austeridad con una política europea de crecimiento. Está por ver.

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