Ya es historia
El Barça de Guardiola será recordado —y como suele pasar, engrandecido en la memoria— como el equipo que mejor supo combinar estética y resultados. Más allá de los títulos, nos queda un sentimiento de plenitud por lo que este entrenador y su equipo nos han brindado durante cuatro años, demostrando que disfrutar del camino importa tanto o más como llegar al destino. No solo los aficionados hemos aprendido de este entrenador, sino que el propio club asume el legado de la mejor manera posible; el único entrenador posible para el Barcelona en este momento era Tito Vilanova, y así lo han entendido.
Gracias por estos cuatro años fabulosos y por enseñarnos que la gloria no se mide en títulos, sino en el orgullo que nace de ser consecuente con uno mismo y hacer bien las cosas. Gracias y buena suerte.— Marco Prado Mas.


























































