Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Actores que roban plano en la política

El último de la lista es Clooney, antes fueron detenidos Fonda, Sarandon y Sheen

Ampliar foto
La actriz Jane Fonda en Vietnam.

Cuando una estrella acaba en la cárcel no siempre es debido a sus escándalos sexuales o adicciones. La imagen de George Clooney esposado frente a la embajada de Sudán en Washington por protestar contra el genocidio en ese país, recordó que hay más actores cuyos antecedentes penales nada tienen que ver con su vida privada sino con la defensa de sus ideales políticos.

Con permiso de Angelina Jolie, el mayor icono del activismo hollywoodiense es Jane Fonda. Su viaje a Vietnam del Norte en noviembre de 1972, sus fotografías subida a un cañón o sus mensajes por la radio exigiendo a EEUU el cese de los bombardeos en el país asiático le valieron el apelativo de Hanoi Jane y ya forman parte del imaginario colectivo. Paradójicamente, la única vez que fue detenida fue en 1970 por posesión de marihuana.

Con permiso de Angelina Jolie, el mayor icono del activismo hollywoodiense es Jane Fonda

Sin embargo, Vanessa Redgrave, la compañera de Fonda en Julia, fue apresada mientras se manifestaba frente a la embajada de Vietnam. Precisamente por esa película de Fred Zinnemann, Redgrave ganó en 1977 el Oscar a la mejor actriz de reparto. Al recoger el premio animó a la concurrencia no dejarse intimidar ante las amenazas de un grupo de “sionistas matones” y prometía “seguir luchando contra el antisemitismo, la opresión y el fascismo».

Susan Sarandon es otro ejemplo famoso de activismo político. Ella misma ha aludido en numerosas ocasiones a sus detenciones en el instituto por protestar contra la guerra de Vietnam. En 1999, la intérprete fue arrestada con otras 219 personas por manifestarse en contra del asesinato de Amadou Diallo, un inmigrante africano al que la policía disparó en su casa del Bronx. Últimamente a la actriz de 65 años se la ha visto apoyando al movimiento Occupy Wall Street a los que ha acompañado en algunas manifestaciones. Otros actores como el exmarido de Sarandon, Tim Robbins, o Mark Ruffalo también han mostrado sus simpatías por el colectivo, aunque ninguno fue detenido.

Quien sí sabe lo que es dormir en prisión por sus ideales políticos es Martin Sheen.Su relación con la justicia nada tiene que ver con la de su hijo Charlie. El veterano actor de 71 años es la estrella de Hollywood que más ocasiones (60) ha sido acusado de desobediencia civil. El protagonista de Apocalypse now fue a prisión por primera vez en 1986 por protestar contra la Guerra de las Galaxias de Ronald Reagan, una iniciativa que pretendía utilizar sistemas tierra-aire para lanzar misiles nucleares. La última se produjo en 2007, cuando fue arrestado por entrar en una central nuclear de Nevada.

Woody Harrelson demostró su implicación con la causa al escalar el puente Golden Gate de San Francisco para exigir la salvaguarda de un bosque de secuoyas 

El movimiento ecologista tiene también mucho predicamento entre la gente del cine. Una de sus principales adalides es Darryl Hannah. La protagonista de Blade runner ha sido detenida en numerosas ocasiones por defender causas medioambientales. En 2006 se encadenó tres semanas a un árbol frente a la granja más extensa de Los Ángeles para impedir que su dueño la convirtiera en un complejo industrial. En agosto de 2011, estuvo entre el centenar de arrestados por protagonizar una sentada frente a la Casa Blanca para protestar por la construcción del gaseoducto Keystone XL.

Hannah no es la única activista a favor de la conservación del medioambiente. En 1996, Woody Harrelson demostró su implicación con la causa al escalar el puente Golden Gate de San Francisco para exigir al Gobierno que salvaguardara un bosque de secuoyas de 25.000 hectáreas. Fue acusado de desacato a la autoridad y alteración del orden público.

Hay actrices más jóvenes que también saben lo que es ser detenidas por luchar a favor de causas ecológicas. En 2009 Jessica Alba se vio envuelta en un altercado por defender a los cetáceos tras introducirse en una propiedad privada con carteles en contra de la reducción de la población de ballenas. Alba demostró no tener unos principios muy firmes porque días más tarde emitió un comunicado en el que se disculpaba y reconocía no tener “mucho conocimiento sobre lo que estaba defendiendo”.

Un empuje del que no adolecen dos veteranos como Edward James Olmos —en 2001 pasó 20 días en la cárcel por tratar de parar unas prácticas de guerra de la marina de EE UU en la isla Vieques (Puerto Rico)— o Danny Glover, detenido en múltiples ocasiones, la última en 2010 por protestar frente a la sede estadounidense del gigante de la alimentación francés, Sodexo, al que acusaban de pagar unos sueldos paupérrimos y no distribuir sus beneficios.