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Vuelve la 'boina'

Cinco puntos de la capital y cuatro de la periferia de Madrid registran altos niveles de contaminación

Contaminación por NO2 por estaciones, media de los primeros seis meses de 2011 y comparativa respecto al primer semestre de 2010.
Contaminación por NO2 por estaciones, media de los primeros seis meses de 2011 y comparativa respecto al primer semestre de 2010. EL PAÍS

La boina ha vuelto al cielo de Madrid. Ecologistas en Acción avisó con un comunicado el martes: "Una vez más han sido suficientes unos días de estabilidad atmosférica para que los niveles de contaminación vuelvan a subir peligrosamente". Esta pasada noche la situación aún ha ido a peor. Cinco estaciones de medición de la capital y otras cuatro en otros puntos de la región (Alcobendas, Colmenar, Getafe y Coslada) han superado los 200 microgramos de dióxido de nitrógeno (NO2) por metro cúbico. Fue entre las ocho de la tarde y las once de la noche, la hora a la que suele registrarse la peor calidad del aire, con el pico más alto en Alcobendas (284 microgramos a las ocho).

La estación de barrio del Pilar midió tres horas seguidas por encima de 200 microgramos (232, 217 y 259) entre las nueve y las once de la noche. También rebasaron ese límite las de Fernández Ladreda, Ramón y Cajal, Ensanche de Vallecas y Sanchinarro. Incluso pasadas las dos de la madrugada, el mapa de la calidad del aire de la web municipal aún no había recuperado el color verde con el que representa los puntos en los que se respira aire limpio. Los 200 microgramos de media horaria no pueden ser superados en más de 18 horas por estación en un año. En la red de 24 estaciones de la capital son ya ocho las que lo han rebasado en lo que llevamos de 2011.

"Los responsables políticos del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid están dando, como es costumbre, la callada por respuesta", se lamenta Ecologistas en Acción. La organización recuerda que "el Ayuntamiento ni siquiera tiene aprobado un plan de lucha contra la contaminación, como obliga la ley". La concejal de Medio Ambiente y Movilidad, Ana Botella, ha anunciado que presentará ese plan, al que le obliga la Comisión Europea, "antes de que acabe el año". A falta de menos de un mes para que eso suceda, la única actuación que ha trascendido es la creación de un carril bici por el centro de la ciudad que entraría en funcionamiento a finales del año que viene.

Ecologistas asegura que "la ley indica claramente que cuando se superan los límites legales hay que poner en marcha planes que rebajen la contaminación lo más rápidamente posible a niveles tolerables". Sin embargo, añade, "la ineficaz Estrategia Local de Calidad del Aire de la Ciudad de Madrid 2006-2010 ya caducó sin que haya ningún plan alternativo, en una situación claramente ilegal". En lo que respecta a la Comunidad de Madrid, la organización ecologista lamenta que "promueva la radial 1, la decimocuarta autovía radial del área metropolitana, justo lo contrario de lo que se necesita para luchar contra la contaminación que provoca el tráfico".

Pese a los elevados niveles de NO2, no se activó ningún aviso a la población ni la página web municipal registró alerta alguna. El Ayuntamiento tiene definidos tres niveles de actuación ante altas concentraciones de dióxido de nitrógeno, elaborados según su propio criterio: preaviso, aviso y alerta. El primero, de carácter interno, se activa cuando dos estaciones de la misma zona superan los 200 microgramos por metro cúbico al menos dos horas consecutivas. No ha sido el caso de esta noche, ya que las estaciones con mala calidad del aire pertenecen a zonas distintas (hay seis) según la división territorial establecida por el Consistorio. En una misma zona existen estaciones que miden la contaminación del tráfico y otras llamadas "de fondo urbano", más alejadas del foco de polución.

La normativa prohíbe superar los 40 microgramos de NO2 de media anual. Madrid los rebasó en 2010 y ahora tiene la opción de pedir una prórroga de cinco años a la Comisión Europea. La petición debe ir acompañada de un plan de calidad del aire, que la capital aún no tiene. Otras ciudades o territorios españoles ya han enviado sus solicitudes al Ministerio de Medio Ambiente, que es el interlocutor con la Comisión. Madrid ha ido empeorando la media de dióxido de nitrógeno a medida que avanzaba el año. Si a 31 de agosto pasado estaba en 42, al acabar octubre había subido a 43. Ahora, recién cerrado noviembre y con solo un mes para acabar el año, la capital ya registra 44 microgramos de media anual, con lo que es prácticamente imposible que pueda cumplir.