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El juez imputa a otro empresario en el 'caso Emarsa'

Con Antonio Arnal son ya 16 los acusados por el saqueo de la sociedad pública de saneamiento.-El exgerente, Esteban Cuesta, declara de nuevo en el juzgado

El Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia ha imputado a Antonio Arnal, administrador de la empresa Arrima SL, en la causa por supuestas irregularidades en la gestión de la empresa metropolitana de aguas residuales Emarsa, que se encargaba de la depuradora de Pinedo (Valencia). Con esta decisión, son ya 16 los imputados en la causa, entre ellos, el alcalde de Manises y vicepresidente de la Diputación de Valencia, Enrique Crespo. La sociedad pública fue disuelta con agujero de más de 17 millones de euros consecuencia del supuesto saqueo de sus fondos con facturas hinchadas, servicios inexistentes y viajes de sus directivos.

El juez quiere que Arnal -hermano de Enrique Arnal, exdirector financiero de Emarsa también imputado- explique el cobro de 188.358,98 euros en cursos supuestamente impartidos entre 2005 y 2009. Los otros dos empresarios imputados son Sebastián García, administrador de Microprocesadores Valencia, SL y Sofitec, y José Luis Sena, gerente de Notec, implicados todos ellos en una supuesta malversación de fondos públicos en la citada sociedad pública.

El titular del juzgado ha dictado, además, dos providencias en las que acuerda unir a la causa nuevas facturas aportadas por la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (Emshi), de la que dependía Emarsa, y admite el recurso de Sebastián García contra las medidas cautelares que recayeron sobre él, como la situación de libertad provisional, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia valenciano.

Cuesta, de nuevo ante el juez

El exgerente de Emarsa, Esteban Cuesta, que señala como responsable de las irregularidades a Crespo, ha declarado de nuevo ante el juez y ha alegado que existen numerosas facturas de empresas, entre ellas, de Arrima, con su firma falsificada. En concreto, a Cuesta se le han mostrado este lunes alrededor de 30 facturas en las que ha indicado que la firma que aparecía no era la suya, por lo que el magistrado ha acordado solicitar a un organismo que determine si en dichas facturas está estampada su rúbrica, y que diga si existe alguna notación hecha por él.

También ha dicho, preguntado acerca de si tiene algún conocimiento de que se confeccionaran facturas en el departamento financiero, que "a estas alturas" ya no sabe "qué pensar". Interpelado por si esto era así, aunque él no haya participado, ha respondido que él no lo hubiera consentido.

En cuanto a las facturas que se le han mostrado de la empresa Arrima, entidad cuyo administrador era Antonio Arnal, ahora imputado en la causa, ha indicado que solo ha visto una en la que sí que parecía que estaba su firma. Además, ha señalado que no entiende que pueda estar su firma sobre el sello del departamento financiero y, además, junto o pegada a la del director financiero. También ha dicho que nunca autorizó a nadie a firmar en su nombre. Sobre las anotaciones manuscritas que aparecen en las facturas, normalmente asientos contables, Cuesta ha dicho que le suena que las hizo el exdirector financiero.

Otra parte del interrogatorio se ha centrado en los cursos formativos impartidos por Arrima, que facturó a Emarsa 188.358,98 euros entre 2005 y 2009. Al respecto, Cuesta ha manifestado que asistió a alguno de estos cursos.

Por otro lado, sobre el contrato firmado con el Instituto de Empresa del Mediterráneo (IEM), entidad administrada por el también imputado Juan Carlos Gimeno -ex concejal del Ayuntamiento de Valencia-, Cuesta ha indicado que recuerda haberlo firmado con una duración de 12 años, y ha señalado que no le encuentra ninguna explicación a la aparición de otros contratos. También ha explicado que fue el propio Gimeno el que supuestamente negoció las condiciones del contrato con Enrique Crespo.

Otra parte de la declaración se ha centrado en la documentación aportada por Viajes Benimamet a la causa. Al respecto, se le ha preguntado si es cierto que le indicase al administrador de esta entidad que confeccionara facturas para que aparecieran como gastos de alojamiento o de desplazamiento las compras de entradas para el Open 500 y para la fórmula 1, y ha manifestado que "no".