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Camps se sentará en el banquillo después del 20-N

El juez fija para el 12 de diciembre el inicio del juicio de los trajes contra el expresidente del Consell y el diputado Ricardo Costa

El magistrado del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), Juan Climent, ha fijado el inicio de la vista de la causa de los trajes, derivada del caso Gürtel para el próximo 12 de diciembre. El proceso judicial, plagado de recursos, el largo procedimiento de formación del jurado y la previsión de que será un juicio con varias sesiones ya hacía prever que el tribunal buscara una fecha más allá del 20-N.

En el auto hecho público hace unos momentos, el magistrado estima parte de las pruebas reclamadas por Camps, entre las que se encuentran el que acudan a declarar empleados de los establecimientos en los que adquiere prendas de vestir más caras que las que supuestamente regalaba la red Gürtel.

Según el auto, entre 2005 y 2008, (años que coinciden con las fechas en las que las sociedad de la trama Gürtel desarrolló el grueso de su actividad en Valencia) Camps recibió 12 trajes, cuatro americanas, cinco pares de zapatos y cuatro corbatas, valorados en unos 14.000 euros. Además, sostiene que el Ricardo Costa Climent recibió cuatro trajes y seis pantalones, por valor de unos 7.300 euros.

Francisco Camps negó desde el principio los regalos. Al principio dijo que él se pagaba sus propias prendas. Después sostuvo que no podía haber juicio "porque no hay nada de nada". Como presidente de la Generalitat, se negó a dimitir, pese a la imputación y las acusaciones durante más de dos años y finalmente, presentó un recurso en el que sostenía que pudo haber recibido los trajes pero que, en el caso de que así hubiera sucedido, lo fue como presidente del PP valenciano y no por sus cargos institucionales.

El ahora expresidente valenciano tuvo la oportunidad de acabar con el litigio llevando a cabo la estrategia pactada con los otros tres acusados: admitir su culpabilidad y evitar el juicio. Pero dejó en la estacada al que había sido su vicepresidente, Víctor Campos, y al exjefe del Gabinete de Turismo, Rafael Betoret, que aceptaron los delitos y fueron condenados por ello.

Ahora, Francisco Camps se sentará en el banquillo, ante un jurado popular.