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El bebé que sobrevivió el tiroteo en la iglesia murió debido a los daños cerebrales sufridos

El pequeño estuvo en parada cardíaca durante unos 15 minutos dentro del vientre de su madre

Álvaro, el bebé que nació tras morir su madre en el tiroteo ocurrido el pasado jueves en una iglesia de Ciudad Lineal, falleció por los daños cerebrales derivados de la falta de oxígeno que sufrió mientras estuvo en parada cardíaca dentro del vientre de su madre. La información ha sido confirmada esta mañana por el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, mientras asistía a una jornada sobre trasplante pulmonar infantil en el hospital La Paz, donde ayer por la tarde falleció el pequeño.

El tiroteo se produjo a las 20.02 del pasado jueves en el interior de la iglesia de Santa María del Pinar, en el número 7 de la calle del Jazmín (Ciudad Lineal), cuando Iván Berral, de 34 años, entró en el templo y disparó a bocajarro en la sien a Rocío Piñeiro, que estaba en el segundo banco. La mujer cayó en medio de un gran charco de sangre. El asesino bajó dos escalones y descerrajó otro disparo a una mujer que estaba sentada a la izquierda, María Luisa F. C., de 52 años. Instantes después, Berral bajó otros tres escalones, se puso de rodillas y se pegó un tiro en la cabeza que lo mató al instante.

Cuando llegaron los facultativos del SAMUR, intentaron reanimar a Piñeiro, pero el tiro que había recibido era mortal. Fue la psicóloga de este servicio sanitario la que avisó a la médica Ceferina Cuesta de que la mujer estaba en la semana 40ª de embarazo y que tenía prevista para dos días después -el sábado- una cesárea. La facultativa decidió intervenir de urgencia y extraer al pequeño. Cuando salió del seno materno, estaba en parada cardiorrespiratoria. Los médicos lograron reanimarle a los 15 minutos, según explicaron al día siguiente. "Al saber que no podíamos hacer nada por la madre, nuestra prioridad era el bebé", declaró Cuesta.

El pequeño fue estabilizado y trasladado en una incubadora especial para neonatos del SUMMA al Servicio de Maternidad del hospital La Paz. Instantes antes, su padre, visiblemente afectado, pudo verlo en el interior de la UVI móvil en que lo llevaron. Los médicos se mostraron desde el primer momento muy cautos, ya que el bebé había sufrido una falta de oxígeno prolongada. Álvaro no pudo superarlo y murió a las 15.40 de ayer de una parada cardiorrespiratoria, según fuentes sanitarias.

El Consejero Lasquetty ha incidido en que el bebé "ha estado en un servicio pediátrico de primer nivel mundial", como es La Paz. "Me consta que estos facultativos han hecho, como lo hacen en todos los casos, pero me consta que en esta caso probablemente con más empeño y con más cariño, todo lo que han podido para salvarle la vida", ha añadido. Ha concluido que "finalmente no ha sido posible porque la medicina también tiene sus límites".

Lasquetty ha transmitido su pésame al padre, la abuela y a toda la familia del bebé fallecido y ha manifestado que la noticia de su muerte ayer por la tarde le produjo "una tristeza enorme, como a todos los españoles y madrileños". El cuerpo de Álvaro fue trasladado alrededor de las seis de la tarde al tanatorio de la M-30 y está previsto que sea incinerado hoy o mañana.