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El Congreso, blindado para evitar nuevas protestas del 15-M

Los acampados de Sol se solidarizan con los indignados valencianos y convocan una concentración de repulsa tras la asamblea

Un amplio dispositivo policial, compuesto a media tarde por 19 furgones policiales, se ha ido desplegando en los alrededores del Congreso de los Diputados en previsión de que el Movimiento 15 de mayo convoque una nueva protesta ante la sede de esta institución, similar a la que tuvo lugar ayer, que se prolongó hasta la madrugada. Aunque en principio parecía que no iba a haber una nueva sentada ante las Cortes, la web del movimiento ha colgado un comunicado en el que llama a concentrarse en el lugar después de la asamblea que tendrá lugar esta noche -y que no tiene duración fija-.

Ayer lo hicieron contra la reforma laboral. Hoy, por el desalojo de esta mañana en el que 18 personas han resultado heridas ante las Cortes Valencianas y cinco han sido detenidas. "Invitamos a salir hacia el Congreso al finalizar la Asamblea General de forma pacífica y sentándonos, en apoyo a las demás ciudades que ya están concentradas, en apoyo a Valencia y Santiago. Estamos preparando acciones para ir al Consejo General de Poder Judicial para pedir el sobreseimiento de la causa abierta de los detenidos del Movimiento 15-M de Madrid, Barcelona y Valencia. Llevamos ya más de 30 detenidos", reza la nota de madrid.tomalaplaza.net.

Ante la Puerta de los Leones

A lo largo de la jornada ha ido incrementándose el número de vehículos de la Policía Nacional que se han repartido por todas las calles que rodean la sede parlamentaria: Carrera de San Jerónimo, plaza de las Cortes y las calles de Cedaceros y Zorrilla. La mayor concentración se ha colocado tanto ante la Puerta de los Leones, 10 vehículos, como en la esquina de la Carrera de San Jerónimo con la calle de Cedaceros, otros siete, donde se desarrolló la concentración de ayer. Los otros dos se sitúan en la calle Zorrilla, la parte trasera del Palacio.

El ir y venir de agentes de la Unidad de Intervención Policial en los alrededores de la Cámara Baja ha sido constante durante todo el día y su presencia también se ha notado en los bares de la zona, donde han ido a comer por turnos. La sentada de indignados, una de las primeras actividades del movimiento tras anunciar que el domingo levantarán el campamento de la Puerta del Sol, se desarrolló sin incidentes. Los manifestantes se concentraron ante los agentes que les impedían seguir descendiendo por la Carrera de San Jerónimo coreando sus consignas, pero ni ellos ni la Policía hicieron uso de la fuerza.

La protesta arrancó cerca de las siete y media de la tarde el miércoles, cuando ya habían concluido las sesiones de las dos comisiones que se reunieron por la tarde en las dependencias parlamentarias. El Código Penal fija penas de prisión de seis meses a un año o multa de 12 a 24 meses para aquellos que promuevan, dirijan o presidan "manifestaciones u otra clase de reuniones" ante la sede del Congreso, el Senado o las Asambleas autonómicas, que "alteren el normal funcionamiento" de la institución, siempre que esta esté reunida.

El mismo código establece que el que injurie gravemente a las Cortes Generales, hallándose en sesión, o a alguna de sus comisiones en los actos públicos en que las representen, será castigado con la pena de multa de 12 a 18 meses. Además, prevé penas de prisión de tres a cinco años para los que invadan con "fuerza, violencia o intimidación" la sede del Congreso, si está reunido, los que intenten hacerlo portando armas u otros instrumentos peligrosos o quienes empleen "fuerza, violencia intimidación o amenaza grave" para impedir a un miembro del Congreso asistir a sus reuniones. Al margen de estos delitos, la legislación prevé sanciones por infracciones administrativas para quien promueva concentraciones sin la pertinente autorización gubernativa, que en este caso compete a la Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid.