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Uno de los peritos judiciales se niega a firmar el informe del accidente de Barajas

El juez cita a los redactores del documento para preguntarles por las conclusiones

Uno de los peritos mecánicos designados por el juez que instruye el accidente de Barajas, que causó 154 muertos y 18 heridos el 20 de agosto de 2009, discrepa de sus colegas y se ha negado a suscribir el informe final sobre las causas del accidente al estar "en desacuerdo en la forma en que se enjuicia" en el documento lo referido a la normativa que prevé diferir el arreglo de determinadas averías de aviones. Del total de ocho peritos nombrados por el juez (entre mecánicos, pilotos, técnicos e ingenieros), siete avalaron el informe final y uno se opuso.

El mecánico Francisco Pérez Romero rehusó estampar su rúbrica y tiene previsto remitir al juzgado instructor, el número 11 de los de la plaza de Castilla de Madrid, su visión de lo ocurrido y de la actuación de los mecánicos. Entiende este perito que no se ha enjuiciado correctamente la labor de los mecánicos que revisaron el avión de Spanair MD 82 tras regresar este al parking desde la cabecera de Barajas al haber detectado el comandante de la nave que la sonda de la RAT (que mide la temperatura exterior) se calentaba indebidamente en tierra. Sólo debe hacerlo en vuelo.

El informe pericial judicial, el que más valor jurídico tiene de todos los que han presentado las partes, critica con dureza la labor de los mecánicos que revisaron el avión: "Se enfoca directamente a buscar respaldo" en la normativa de vuelo, la MEL, "para diferir la reparación, sin intentar acometer la localización de la causa que produce la avería y su subsanación".

El juez instructor mantiene a dos mecánicos imputados basándose en que el relé que alimenta el sistema de alarma del avión, el llamado TOWS, no funcionó y que, por tanto, no suministró energía al TOWS, lo que motivó que no sonase la alarma cuando los pilotos se dispusieron a despegar habiéndoseles olvidado accionar los flaps, una especie de alerones que ayudan al avión a elevarse. Con posterioridad a la decisión judicial de imputar a los mecánicos, el relé ha sido sometido a exhaustivas pruebas que han determinado un funcionamiento correcto. O, al menos, no hay ninguna prueba de que el relé fallase, según la opinión de la mayoría de los peritos, que lo desmontaron y, a altas temperaturas, lo sometieron a diferentes pruebas que resultaron positivas en cuanto a su funcionamiento.

El perito de la asociación de víctimas del accidente de Barajas sostiene, en cambio, que el relé no funcionó y que esa fue una de las causas del accidente. Según fuentes de las partes, el juez instructor, Juan Javier Pérez, preguntó al perito de la citada asociación si modificaría su informe si las pruebas a las que iba a ser expuesto el relé determinaban que este no había fallado. El perito señaló que no.

El informe final del accidente del JKK 5022 de Spanair concluye que fueron ocho las causas que concurrieron "simultánea o secuencialmente" en el siniestro; básicamente que la alarma no funcionó y no alertó a los pilotos del olvido de desplegar los flaps. Aún no se sabe por qué no funcionó la alarma. Por otro lado, los peritos judiciales desfilarán a lo largo de la semana próxima por el juzgado para ratificarse en el informe final y responder a las preguntas que les formulen al respecto el juez y los abogados de las partes. El juez Pérez ha fijado cuatro días de duración para la ratificación del informe, que aprovecharan los abogados para preguntarles por los argumentos en que basan sus conclusiones.