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Los cuarteles ya no funcionan bajo el nombre del Caudillo

Defensa renombra 10 instalaciones que conservaban denominaciones franquistas, en aplicación de la Ley de Memoria Histórica

Se cambiaron los nombres de las calles y las plazas, se retiraron las estatuas y los escudos del Caudillo y ahora, los héroes del régimen abandonan también los acuartelamientos.

Defensa ha catalogado las instalaciones militares que mantienen reminiscencias franquistas como símbolos que "exaltan la sublevación militar" y ha decidido rebautizarlas en aplicación de la Ley de Memoria Histórica.

Una decena de centros militares se han visto afectados por esta decisión del ministerio, entre ellos el hispalense, que se conoce actualmente como de Pineda, donde se encuentra el Cuartel General de la Fuerza Terrestre. La antigua Capitanía General recibía antes el nombre del general Queipo de Llano, quien dirigió el golpe militar en Sevilla e inició una represión que ocasionó la muerte a 3.000 personas.

Otro ejemplo es el del acuartelamiento cartagenero del general López Pinto. El nombre del oficial golpista ya no figurará en la placa de entrada del Regimiento de Artillería Antiaérea 73, que pasa a llamarse Tentegorra. En realidad no se trata de una nueva denominación, sino que recupera la misma que tenía antes de que Federico Trillo decidiese rebautizarlo con el nombre de este héroe del régimen, cuando era ministro de Defensa.

En Barcelona, el nombre de Mateo Calabro -ingeniero militar, creador de la Real Academia de Matemáticas- puede leerse ya en la fachada de la residencia militar de estudiantes que se llamaba Muñoz Grandes en honor al comandante jefe de la división azul que luchó junto a las brigadas de la Alemania nazi.

Dos recintos militares -una residencia y un centro sociocultural- en Burgos llevaban el nombre del general Yagüe, al que se le imputa el fusilamiento de 4.000 personas durante la represión de Extremadura. La residencia ha sido renombrada como Dos de Mayo, y el centro socio-cultural, como La Deportiva.

Pamplona tenía hasta hace pocas semanas una instalación del Ejército que recibía su nombre del general Mola, quien estuvo al frente de la sublevación del 36. Hoy este centro cultural se conoce como La Cuidadela.

El resto de la lista de acuartelamientos rebautizados se completa con la base mallorquina General Asensio, que ha pasado a llamarse Jaume II; el acuartelamiento zaragozano General Bahamonde, ahora Capitán Mayoral; la residencia militar de estudiantes Generalisimo Franco (Madrid), renombrada como Vallehermoso, y la academia general de Talarn (Lleida), que deja de conocerse como General Martín Alonso -director de la sublevación en A Coruña-, para denominarse Academia General Básica de Suboficiales.