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Aguirre defiende la tesis de Gallardón sobre el cambio de medidores de contaminación

La presidenta de Madrid asegura que las estaciones se cambiaron siguiendo directrices de la UE.- El PSOE calcula que el 87% están en parques y zonas verdes

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha asegurado esta mañana en Santander que las estaciones de medición de la contaminación en la ciudad de Madrid se cambiaron de ubicación en enero de 2010 de acuerdo a la legislación de la Unión Europea. Es un cambio que, ha precisado, se hizo con el conocimiento del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, y para que las estaciones dejaran de estar en los "peores lugares" para medir la contaminación, como sucedía durante los seis años en los que fue concejal de Medio Ambiente.

Aguirre, que conoce "perfectamente" las estaciones de medición desde su paso por el Ayuntamiento, ha hecho suyas así las explicaciones dadas ayer por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y anteriormente por la actual delegada del ramo, Ana Botella. Además de respaldar al Ayuntamiento, ha cargado, como él, contra el Gobierno, al calificar de "impresentable" que la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, lo critique. La ministra tildó de "pésima" la calidad del aire" y acusó a Gallardón de "hacerse trampas al solitario". Hasta ahora, Aguirre no había respaldado a Gallardón en este punto, aunque ayer sí lo hicieron Ignacio González e Ana Isabel Mariño.

Los ecologistas preparan la demanda

Estas declaraciones no convencen ni a los ecologistas ni a la posición. Los primeros ultiman la demanda contra el Ayuntamiento que anunciaron en enero. Ecologistas en Acción llevará al Ayuntamiento ante los tribunales "por su reiterada vulneración de la normativa de calidad del aire" y la demanda estará preparada "en cuestión de siete u ocho días", ha explicado su portavoz, Paco Segura, que ha añadido que la boina negra reduce la esperanza de vida de los madrileños "entre tres meses y dos años". De los segundos ha hablado el portavoz municipal socialista de Medio Ambiente, Pedro Santín, que ha afirmado que su grupo calcula que el 87% de las estaciones de medición de la contaminación (21 de las 24 estaciones) se encuentran en parques, zonas verdes y zonas de tráfico rodado bajo de la capital. De este modo, el equipo de Gallardón "falsea descaradamente la realidad de la contaminación" e incumple la normativa en vigor, tanto el Real Decreto 102/2011 de 28 de enero sobre Calidad del Aire, que sustituye al de 2002, como la Directiva 50/2008. "Las estaciones están mal distribuidas en zonas alejadas del tráfico y no representan la contaminación real, como establece la normativa". A su juicio, "lo que hacen es falsear datos con la nueva ubicación".

Lo que viene reclamando el PSOE desde hace un año es que se ubiquen en puntos representativos, donde la medición sea real. De hecho, el pasado día 31, el candidato socialista a la Alcaldía de Madrid, Jaime Lissavetzky, se comprometió a reducir la contaminación si gobierna a partir del 22 mayo, así como a ampliar el número de estaciones medidoras y a devolver las cambiadas a sus ubicaciones originales. Santín ha puesto como ejemplo el de plaza de España, un punto de Madrid rodeado por calles con alto tráfico pero, paradójicamente, la estación se encuentra en una zona verde rodeada de árboles. "La contaminación medida allí es un 20% inferior a la que corresponde", ha asegurado después de recordar que el anexo tres de la directiva europea de Calidad del Aire 50/2008 establece que la ubicación de puntos de muestreo debe ser la que corresponde a aquéllos que registren la contamnación más alta a la que la población puede estar expuesta.

Asimismo, Santín ha sostenido que el nuevo Real Decreto de Calidad del Aire, que sustituye al de 2002, señala que los puntos de muestreo se deben situar de modo que se evite la medición en ambientes muy pequeños. El socialista ha puesto como ejemplo la estación de la Castellana, que stá situada junto al Museo de Ciencias Naturales, "a 200 metros de la Castellana y en un alto, de modo que no se mide la contaminación real que hay en ese eje". "Les pedimos que empiecen a decir la verdad, que lleven las estaciones a sitios representativos de la calidad del aire de la ciudad y no a El Pardo. Eso es un insulto", ha declarado el concejal Santín. El socialista ha criticado que el Ejecutivo local "no asume su responsabilidad y eche la culpa a quien no la tiene". "La responsabilidad de la contaminación en Madrid es del equipo municipal pero ahora les pillan con el carrito del helado y dicen que la culpa es de otros o que otras ciudades están peor. Eso desacredita al gobernante más pintado", ha concluido.

Botella admitió el día 19 de enero que Madrid registró una media anual de 44 de dióxido de nitrógeno, un gas irritante de las vías respiratorias que producen principalmente los vehículos de motor. La cota debía ser inferior a 40 microgramos por metro cúbico, según marca la legislación europea, por lo que Botella ha pedido una moratoria para cumplir la directiva. El Ayuntamiento culpa al Gobierno de fomentar la polución con sus políticas fiscales para incentivar la compra de vehículos diésel.