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Desmantelado en Madrid el mayor laboratorio de cocaína de Europa

La Policía ha detenido a 25 personas y se ha incautado de 300 kilos de droga, dos toneladas de productos químicos y gran cantidad de dinero

El Grupo Especial de Operaciones de la policía (GEO) asaltó el pasado 7 de enero la finca en la que se hallaba instalado el que la policia considera el mayor laboratorio clandestino de cocaína descubierto en España procediéndose a la detención de las cinco personas que desde hacía algunas semanas residían allí (un español y cuatro colombianos). Estos últimos fueron supuestamente los encargados de instalar técnicamente el equipo y material del laboratorio. El quinto, un español, se ocupaba de la custodia de la finca. La instalación, a punto para iniciar su actividad y cuya ubicación había sido protegida por todo tipo de medidas de seguridad, contaba con más de treinta toneladas de productos químicos a utilizar como precursores. En esta operación y en otra desarrollada en paralelo contra el blanqueo de dinero han sido detenidas una treintena de personas.

La Operación Colapso, iniciada hace dos años por el grupo 32 de la Brigada Central de Estupefacientes, ha permitido la desarticulación de una organización de narcotraficantes de cocaína que disponía de un entramado en las localidades de Villanueva de Perales, Valdemorillo y Madrid. Las pesquisas se sumaron a otras que tenían en marcha la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta, la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid y el Grupo de Respuesta Especial al Crimen Organizado (GRECO).

Como resultado de la investigación se pudo acreditar la supuesta vinculación de los hermanos Néstor Mario y Carlos Mauricio Gutiérrez Ramírez, ambos de origen colombiano, con el tráfico de cocaína a gran escala y con diferentes grupos de distribuidores asentados en Madrid. Junto a ellos estaban presuntamente los españoles David Vela Narro y Ana María Cameno Antolín, está última con una acusada fijación por cuestiones de santería, de forma que muchas de sus decisiones solo las tomaba tras consultar a santeros.

El laboratorio de procesamiento de pasta base de cocaína localizado en Villanueva de Perales (Madrid), se completaba con una compleja infraestructura de pisos de seguridad y escondites o caletas practicados en armarios de doble fondo a los que solamente se podía acceder a través de la activación de unos mecanismos, según fuentes policiales.

Otro dato que indica la profesionalidad y preparación de los responsables de la organización es el empleo de "escoltas" que continuamente daban protección a los mismos, así como el uso de micrófonos direccionales o gafas con las lentes cubiertas con cinta aislante negra, sin duda para que las personas que los responsables de la organización transportaban a los inmuebles de seguridad no pudieran conocer su ubicación. Además, la banda contaba con 470 teléfonos móviles intervenidos a dos de sus principales cabecillas.

Aparte de la finca sita en la localidad madrileña de Villanueva de Perales, la policia ha registrado un inmueble de la calle Fuente Empedrada 29 de Sevilla la Nueva (Madrid) y un bajo de la calle José Donoso número 4 de Madrid, en los que los agentes encontraron varias armas de fuego y más de un millón de euros.

Por su parte, la Unidad central de de Delincuencia Especializada y Violenta, junto con la Agencia Tributaria, han detetenido a dos abogados de Madrid que supuestamente estaban en conexión con la banda de narcotraficantes para proceder al lavado de dinero. En esta investigación, que está bajo secreto de sumario, ha sido arrestado un letrado cuya identidad corresponde a las iniciales R. R. C., que anteriormente había sido objeto de investigación policial y judicial por su presunta relación con algunos narcos muy importantes, según fuentes policiales.

En la operación realizada por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta han sido detenidas un total de 17 personas, entre las que destaca el abogado madrileño Roberto Rodríguez Casas y el empresario de locales de ocio Lauro Sánchez Serrano, propietario de un restaurante, un local de copas y un gimnasio, según fuentes de la investigación. Éste había intentado introducir en España, desde Venezuela, dos cargos con cocaína, pero esta operación había fracasado. Por eso había entrado en contacto supuestamente con Ana María Cameno, una de las presuntas artífices de la instalación del laboratorio de cocaína, ofreciéndole su red de locales para distribuir la mercancía que ella pudiera facilitarle.

Lauro Sánchez, además, estaba en contacto con los hermanos Raúl y David Suarez Smith, priopietarios de un taller en Paracuellos del Jarama (Madrid), que a su vez disponía de un extenso entramado para la distribución de droga, fundamentalmente de hachís, aunque también de cocaína, según los mismos medios informantes.

El abogado Rodríguez Casas, que ha sido arrestado por su presunta relación con el lavado de dinero, ya fue investigado años atrás por su presunta relación con otros asuntos turbios. La policía ha intervenido numerosas cuentas bancarias ante la sospecha de que pudieran formar parte del entramado utilizado por estas organizaciones para blanquear sus ganancias.