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Internautas tumban la web del Senado, del PP y de la Embajada de EE UU en protesta por la 'ley Sinde'

El plazo de enmiendas a la controvertida norma finaliza el martes en la Cámara Alta

Ciberactivistas que se identifican con el movimiento Anonymous han saturado de visitas la web del Senado español (www.senado.es) por lo que ésta quedó inaccesible poco después de las 19.00 (hora peninsular española) hasta las 19.40, cuando el ataque se ha dirigido a la página del PP. El ataque coordinado, bautizado Operación Ley Sinde, busca protestar contra esta norma contenida en una disposición de la Ley de Economía Sostenible (LES) que contempla la creación de un órgano administrativo (la Comisión de Propiedad Intelectual) que tendría la potestad, previa autorización judicial, de cerrar páginas web que faciliten sin autorización contenidos protegidos por derechos de autor.

Los atacantes, que se comunican en inglés mediante un canal público de IRC, han debatido si atacar, entre otras, la web del Partido Popular, cosa que al final hicieron pasadas las 19.40 -ciberataque que terminó sobre las doce de la noche-. Hacia las 21.20 han empezado a debatir si atacaban la web del PSOE, o la del Ministerio de Cultura y otras. Finalmente hacia las 22.10 han comenzado a atacar la web de la Embajada de EE UU en Madrid, que quedó colapsada hasta pasadas las once de la noche.

El trámite en el Senado

El martes acaba el plazo de enmiendas a la controvertida norma que ya fue tumbada en votación en el Congreso en diciembre y que es vista por influyentes internautas como una amenaza a libertades fundamentales.

El Gobierno trata de lograr un consenso suficiente con grupos minoritarios en el Senado (significativamente CiU) con el fin de resucitar esta ley. La negociación, por parte del Ejecutivo, habría recaído en el Director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, José Enrique Serrano. Una vez cerrado el plazo de enmiendas, el anteproyecto pasará a debate en la comisión de Economía y llegará al Pleno del Senado previsiblemente a mediados de febrero.

¿Por qué contra el PP?

El ataque a la página del PP es una medida de presión sobre este partido para que no cambie de posición acerca de la ley Sinde. El PP se opuso activamente a la redacción actual de la norma y presentó varias enmiendas en el Parlamento que fueron rechazadas. "Estamos a favor del derecho de propiedad intelectual, pero también estamos a favor de los derechos fundamentales de los ciudadanos, y creemos que se pueden conciliar ambas posiciones", declaró el líder del PP, Mariano Rajoy, en diciembre.

Por otra parte, las revelaciones de la web de filtraciones Wikileaks mostraron que, según la Embajada de EE UU, el secretario de Economía del PP, Álvaro Nadal, afirmó que su partido "no estaba lejos [de las posiciones] del Gobierno en las medidas sobre el cierre de páginas web recogidas en el borrador de la Ley de Economía Sostenible. El PP apoya una fuerte protección de la propiedad intelectual y está de acuerdo en que se debe hacer algo sobre las webs piratas (...) pero quiere un proceso 100% judicial (...). La objeción del PP es puramente legal y esta es la única área de desacuerdo con la propuesta", señalaba ese cable.

El movimiento Anonymous cataliza desde hace meses dispares acciones de protesta en Internet, entre otras ha apoyado a la web de filtraciones Wikileaks y ha organizado recientes actos de boicoteo a páginas oficiales del antiguo régimen tunecino. En España fueron atacadas en diciembre las páginas del Congreso de los Diputados y de los principales partidos políticos.

Un tipo de ataque al alcance de cualquiera

Este tipo de ataques se denominan DDoS ("denegación distribuida del servicio", en sus siglas inglesas), y pueden ser realizados con unos conocimientos básicos de Internet. En la Red están disponibles de manera gratuita varios programas en los que basta con introducir la dirección que se desea atacar y especificar la frecuencia del ataque (la frecuencia con la que el ordenador atacante solicitará entrar en una página web). La coincidencia en el tiempo de millones de peticiones de este tipo acaban por saturar el servidor que aloja la página web atacada.