Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
SI YO TE CONTARA... HISTORIAS DE LOS LECTORES

No voy a volver a España nunca

En Londres el programa skype se ha convertido en mi mejor aliado para hablar con mi familia y amigos. Y parece ser que va a ser así durante muchos años

Muy buenas, en primer lugar daros la enhorabuena por el periódico, es genial de principio a fin, muchas de las entrevistas y los reportajes que ofrecéis son interesantísimos...además llevo toda la semana pegado a la pantalla con el tema de wikileaks.

A continuación voy a contaros mi historia de recién salido de la universidad, que en este caso es de éxito, más del que incluso yo mismo me imaginaba. Se podría llamar "No voy a volver a España nunca":

Soy un chico de 24 años nacido en Algeciras (Cádiz), que proviene de una familia humilde y que hace poco termino sus estudios en Ingeniería Técnica de Obras Públicas. Ya desde pequeño había sido muy ambicioso profesionalmente, y en realidad quería irme fuera incluso si no se hubiese producido esta terrible crisis, por eso de aprender ingles y por tanto poder conseguir un trabajo mejor dadas las opciones que una ingeniería supuestamente tiene que proporcionar.

En el curso 07/08 estuve de Erasmus en Italia y conseguí manejarme con el Italiano, y en Julio de 2009 a falta de terminar el proyecto de fin de carrera me fui a Oxford con una beca del MEC de 3 semanas para aprender inglés, aunque con la idea de en ese tiempo encontrar trabajo de cualquier cosa y quedarme allí indefinidamente, trabajando para mejorar mi inglés y terminar mi proyecto. Tras ímprovos esfuerzos, y después de una odisea que poca gente se puede imaginar, puesto que mi nivel de inglés era pésimo, conseguí trabajo de Au pair. Algo raro ya que soy un chico pero por lo visto aquí también hay familias que aceptan a niñeros del género masculino. Después de estar 9 meses con la familia conseguí otro trabajo de barman en un centro deportivo, que sirvió para dar la estocada final a mi inglés.

El caso es que como ya me había propuesto, al ver que la situación económica en este país era mucho menos grave que en mi patria, he conseguido trabajo de ingeniero en Londres. Las condiciones son, incluso mejores de las que me imaginaba, sueldo inicial que roza los 2400 euros al mes, contrato de un año, jornada laboral de 8:30 a 5 de la tarden con una hora de descanso. El director técnico incluso vino a recogerme a Oxford en su coche con la mujer y el hijo, y me han pagado un bed and breakfast para ayudarme a encontrar habitación. Me ha parecido algo insólito, estando acostumbrado a la situación que se vive en otros sitios.

Es deprimente leer los periódicos o hablar con los compañeros que he dejado en España. Totalmente deprimente, así que visto lo visto creo que me quedan largos años aquí. El mercado laboral y la cultura económica anglosajona hacen que esto sea un mundo aparte con respecto a lo que se vive en la península, se te valora si tienes estudios, idiomas, y ganas de trabajar sobre todo. Los sueldos da la gente con carrera, si eres bueno y trabajas como es debido pueden llegar a ser bastante más alto a los pocos años, como debe de ser pienso para mi mismo.

Evidentemente no hay ni comparación, esto es otro mundo, en todos los sentidos. Lo que más me sorprende y me apena de toda esa gente hiperpreparada que hay en España, es que "solo" tengo una Ingeniería Técnica de 3 años, en realidad tengo dos porque hice un año extra y conseguí la doble titulación, 4 años a efectos prácticos. No ha sido fácil para nada, ni mucho menos, pero no es comparable con la gente en posesión de masteres, 2 carreras, doctorados, experiencia laboral en el extranjero...Un país en el que un Ingeniero Aeronáutico está cobrando 800 euros al mes es un país que no va bien.

Aparte de todo esto el programa skype se ha convertido en mi mejor aliado para hablar con mi familia y amigos. y parece ser que va a ser así durante muchos años, porque después de todo lo que he trabajado he conseguido un trabajo que creo me merezco. Y si en mi país no lo puedo tener, tendré que hacer de este mi segundo país. Mi gran pena es mi madre, a la que observo como me dice con lágrimas en los ojos que ha perdido un hijo, o que de que le sirve un hijo al que ve cuatro veces al año.