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"Ya me puedo morir tranquilo"

Familiares de víctimas y expertos hacen balance de 10 años de exhumaciones del franquismo y cierre de heridas.- Compañeros de Garzón critican su "criminalización"

Rodeados por una exposición de fotografías de algunas de las 231 exhumaciones practicadas en los últimos 10 años, de sus triunfos, familiares de víctimas han repasado hoy, una década después de la primera, los deseos que no han podido cumplir y el peor trago: el procesamiento del juez Baltasar Garzón por atender sus demandas e intentar abrir una causa contra los crímenes del franquismo. Les han acompañado forenses, historiadores, magistrados del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional, catedráticos y abogadas de causas perdidas (en España) para analizar por qué no ha sido posible hacer en España lo que sí ha ocurrido en otros países con procesos similares.

"La española es la única transición a la democracia del mundo que se ha hecho sin justicia", ha asegurado el juez de la Audiencia Nacional Ramón Sáez Valcárcel, compañero del suspendido Garzón. "La transición se hizo aquí desde las instituciones franquistas y no se puede decir que fue un proceso modélico al ver las fotos de las exhumaciones, que me han emocionado mucho. Ya es hora de resolver esto. De hacer justicia a las víctimas. En las fosas y en las sentencias".

El juez, como el magistrado del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín, criticó que la Ley de Memoria Histórica declare ilegítimos a los tribunales franquistas pero que no haya anulado sus sentencias. "La sala de lo militar dijo en 2004 que no podía anular los juicios sumarísimos del franquismo porque obedecían a la legislación vigente". "¿Se imaginan que un juez alemán dijera que la legislación nazi era la vigente? ¡Tendría problemas con el Código Penal!", ha asegurado Martín Pallín.

Ambos magistrados pusieron de relieve la contradicción que suponía, a su juicio, que "el único procesado en relación con los crímenes más graves que se han cometido en este país haya sido el juez que intentó investigarlos", en referencia a Baltasar Garzón, presente en todos los turnos de palabra de estas jornadas celebradas en la Universidad de Ponferrada.

Ana Messuti, abogada en la querella que familiares de víctimas y asociaciones de derechos humanos han presentado en Argentina contra los crímenes del franquismo, animó a los familiares presentes a sumarse al intento. "Tengo aquí toda la documentación necesaria. Les invito a querellarse". Antes había relatado las grandes diferencias entre el proceso de la dictadura argentina y el español: "Tenemos abiertos 600 juicios. Los hijos están yendo a declarar frente a los asesinos de sus padres. Es duro, pero es justicia".

Vicenç Navarro, catedrático de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra,y antiguo exiliado , ha asegurado: "La dictadura franquista fue la más cruel del siglo XX en Europa". "Por cada muerto del bando franquista hay 10.000 del republicano". Navarro ha criticado el "maniqueísmo" con el que se había "tergiversado la historia de la Guerra Civil: "¡Los buenos han sido los malos!" , los que Franco consideraba, "una raza inferior", ha añadido.

Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica recordó el miedo del que fue testigo hace 10 años cuando recuperó los restos de su abuelo, fusilado en 1936, ayudado por forenses y arqueólogos amigos. "La gente susurraba, bajaba las ventanas para hablar de esto" . "Un periodista dijo entonces que los nietos volvían a por la venganza. Se equivocaba. Todo lo que escucho cuando entregamos los restos identificados a algún familiar es: Ya me puedo morir tranquilo". "Con cada fosa abierta se ha cerrado una herida", ha añadido Santiago Macías, vicepresidente de la asociación.