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SI YO TE CONTARA ... HISTORIAS DE LOS LECTORES

95.000 euros en formación, para nada

No he hecho más que recibir. Me encantaría poder empezar a devolver, pero no me dejan

Estimado contribuyente: Lo siento. Y lo siento de veras. Tanto por ti como por mí. Con 29 añitos en el DNI y el equipamiento de serie de un joven estándar (licenciatura, máster, tres idiomas, cuatro años de experiencia), no he hecho más que recibir. Me encantaría poder empezar a devolver, pero no me dejan.

Entre 2007 y 2010 esa aberración que antes llamábamos Estado me ha dado un total de 95.000 euros. De TUS euros. Dicho así parece que no duele, pero a ti, que te manejas mejor en pesetas, te dolerá más si te digo que me han dado casi 16 millones de ellas. A mí me duele bastante más el hecho de que el total que he cotizado por tan abultada cantidad asciende a la astronómica cifra de cero.

Durante esos cuatro años he trabajado de forma encubierta bajo el nombre de becario. "No son contratos laborales" nos dicen, "son acuerdos de formación". Y durante todos ellos he cobrado de Ministerios. Tiene muchas ventajas, como verás: a esas becas las consideran rentas y nos quitan un 15 por ciento, pero no las consideran trabajo así que no cotizamos. Cuatro añitos trabajando para, cuando en diciembre me quede otra vez con las posaderas al aire, no pueda pagarme un cuchitril en el que comer y dormir.

Pero en realidad todo esto, como ya he dicho, es para pedirte perdón. Perdón porque la única salida que me queda es, muy probablemente, seguir gastando los euros que le das a quienes trafican con mis habilidades y mis conocimientos. Trata de jóvenes se llama, pero suena mejor beca.

*Este lector ha pedido que su nombre no se publique.