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El primer ministro marroquí tacha de "provocadora" la visita de Rajoy a Melilla

El Fassi considera que el viaje programado para mañana por el líder del PP es "un ataque manifiesto a la dignidad y al sentimiento nacional"

El primer ministro marroquí, Abbas el Fassi, ha censurado la visita que el líder del PP, Mariano Rajoy, tiene previsto realizar mañana a Melilla, y la ha calificado de "provocadora". En una carta dirigida a Rajoy, El Fassi considera, en su calidad de secretario general del partido nacionalista Istiqlal, que este viaje supone "un ataque manifiesto a la dignidad y al sentimiento nacional" de los marroquíes. La carta la ha difundido la agencia de prensa oficial marroquí MAP.

Rajoy se desplazará a la ciudad autónoma 24 horas antes de la celebración de la fiesta anual de Melilla, una ceremonia en la que la oposición musulmana al presidente, Juan José Imbroda, se niega a participar, informa Ignacio Cembrero. El líder del PP ya estuvo en Melilla el 18 de junio y en aquella ocasión no hubo protestas.

El Fassi defiende en su mensaje un "diálogo sereno" para "poner fin a la ocupación de Ceuta y Melilla" y considera la visita de Rajoy "un comportamiento que contrasta con el espíritu de amistad y los principios de buena vecindad y de respeto mutuo así como con las relaciones francas y sinceras entre los dos reinos". La carta es más dura que la reacción marroquí en 2006, cuando Zapatero visitó Ceuta y Melilla como presidente del Gobierno, el primero en hacerlo después de Adolfo Suárez.

Las declaraciones de El Fassi se producen después de la crisis del pasado agosto en la frontera de Melilla, donde grupos de activistas cortaron los accesos varios días tras un incidente con la policía. Tras casi dos semanas de conflicto, Rabat y Madrid cerraron la crisis con un acuerdo para impulsar la cooperación conjunta, tras recibir el monarca Mohamed VI en Rabat al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

"Este viaje no hará sino empañar el clima cordial que prevalece entre los dos países", ha advertido hoy el primer ministro marroquí. "Esta visita está en las antípodas de nuestra voluntad de acercamiento entre los dos pueblos y de promoción de relaciones fructíferas, basadas en el respeto mutuo y la confianza total", prosigue en su escrito El Fassi.

Tras sellarse la paz entre los dos Gobiernos, el ex presidente José María Aznar visitó Melilla en un viaje no programado ni anunciado al Ejecutivo español. Según explicó, sólo trató de mostrar "un modesto y humilde gesto de apoyo" a los habitantes de la ciudad autónoma, pero su viaje causó una cadena de críticas desde las filas socialistas que le acusaron de deslealtad e irresponsabilidad . Un día antes, el portavoz del PP, Esteban González Pons, también se desplazó a Melilla y, a diferencia de Aznar, sí hizo una petición expresa al Gobierno para que diera una solución al conflicto.

La disputa política entre PSOE y PP por este conflicto aún continúa y hoy mismo el diputado del PP por Melilla Antonio Gutiérrez Molina ha exigido a Rubalcaba que presente un plan de inmigración referente a la situación con Marruecos y que alivie "la presión migratoria" que sufre Melilla. Rubalcaba ha respondido que los efectivos policiales en la frontera española de Melilla han aumentado casi un 56% desde hace siete años. El ministro ha indicado que no se han adoptado nuevas medidas en los últimos meses, puesto que se llevan incorporando mejoras desde 2003. Ha destacado que se ha mejorado la valla de la frontera, el número de policías y sus dotaciones técnicas.

Al margen del debate político, activistas marroquíes han amenazado en las últimas horas con la posibilidad de retomar las protestas por la celebración del 513 aniversario de la españolidad de Melilla y la anunciada visita de Rajoy. El delegado del Gobierno en Melilla, Gregorio Escobar, ha asegurado que el funcionamiento hasta ahora de la frontera con Marruecos "es de absoluta normalidad".