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Hijos del siglo XV

La recreación histórica, un movimiento aun incipiente en España, genera adeptos a la reconstrucción de la vida medieval y del Renacimiento como si fueran los descendientes del Gran Capitán

La batalla de Hastings de 1066, en la que Guillermo I de Inglaterra venció al último rey sajón, se representa cada año en Battle, en el condado de Sussex, con tal rigurosidad, que incluso se calibra el tamaño de los huevos del mercado para que sean idénticos a los que se utilizaban en la vida cotidiana del siglo XI. Una simple anécdota que denota la exhaustividad con la que trabajan los aficionados y profesionales que se dedican a la recreación histórica. "No es un ejercicio de nostalgia, ni echamos de menos esa época porque no la hemos vivido; la recreación es un elemento de redescubrimiento de la historia de una manera activa, sin la frialdad del método académico, de estar en una biblioteca encerrado consultando libros, sino sentir una armadura de 40 kilos en tu cuerpo", explica Pedro Velasco. Maestro de esgrima histórica desde hace seis años, este cordobés de 33 gestiona una empresa, Ante Bellum, que cubre las áreas de esgrima con armas históricas, trabajos de reconstrucción para museos y organización de jornadas en colegios y universidades y eventos de recreación histórica en pueblos y fiestas medievales por España y Portugal. Además, allá donde se desplazan, montan su campamento.

"Soy el capitán de un grupo de mercenarios que trabaja al servicio de los Reyes Católicos", explica Velasco sobre el personaje que da vida en la compañía de la Santa Vanguardia. Y una vez que el campamento abre sus puertas, ya sea en Castro Marim (Portugal), que celebra su feria medieval el este fin de semana o en el Museo del Cobre de Córdoba -donde Velasco organiza aulas de historia- la fidelidad al estilo de la época es fundamental: "He buscado que las personas que colaboren y estén dentro de este proyecto sean licenciados en Historia o tenga profundos conocimientos en un ámbito específico. Soy consciente de que no puedes dominar y ser experto en costumbres, artes, modos de vida militar o civil y hacerlo todo bien".

Antonio Expósito, que representa a un barbero cirujano estudió las técnicas de la medicina del siglo XV concienzudamente y la cocinera Andrea Gómez prepara platos como crema de arroz con dátiles, piñones y avellanas, potaje de cebollas o un brebaje que sustituía al alcohol llamado Ipocras, para que el campamento sea una fiesta continua.

La especialidad de Aram Palacio, asiduo de eventos recreacionistas desde los 17 años, es moldear armas, armaduras y piezas artesanales de época. La primera vez que decidió documentarse sobre material militar se fue hasta el Museo de Armas de Madrid, después, claro, de haber estado en Toledo. Ahora Internet es un gran aliado: "Podemos estar en contacto con grupos de armeros y recreacionistas de todo el mundo". Con ese espíritu de ser fiel a lo histórico nació la asociación cultural Baluarte, con sede en Granada, en la que más de 20 personas están implicadas generando materiales de época para teatro, cine y eventos medievales: "En recreación España lleva 30 años de retraso con respecto al resto de Europa. Ser la única asociación de armeros en toda España demuestra que todo este campo de trabajo está aún en pañales". Y la única manera de combatir esta deficiencia, en opinión de Palacio, es crear un tejido de personas, principalmente niños, que se interesen por el tema: "Hacemos muchas demostraciones a grupos de niños. Llevamos todo el material que utilizamos en el taller, incluso un fuelle reconstruido de grandes dimensiones y les enseñamos como se trabajaba con técnicas antiguas. Es curioso ver como chicos que habías conocido cuando tenían 7 años, vuelves a encontrártelos con 17 y se han convertido en recreacionistas".

"La gente que se acerca hasta el mundo de la recreación busca asumir un rol, no jugar a disfrazarse. Te ciñes a la realidad del momento que estés recreando y no se utiliza como método para evadirse: quieres sentirse como un albañil, un militar o un campesino del S. XV, como actuaría esa persona en ese estatus y bajo esas condiciones", asegura Pedro Velasco. Los que ponen tanto empeño en esto de la recreación histórica no quieren que se les confunda con chicos que se divierten con un disfraz cualquiera. Y el vestuario es algo esencial para conseguir un acabado perfecto.

"Para mi es un placer y un reto crear un traje del siglo XV para un recreacionista". María Ángeles Guisado, diseñadora de moda de época, tiene un taller en la ciudad de Barcelona, desde el que recibe encargos a través de Internet desde cualquier punto del país. Fue la primera finalista en la confección del vestido de Isabel Segura, la novia de los amantes de Teruel en 2009, en una feria que cada año se celebra en febrero. Esta granadina de 25 años se dedica al mundo de la moda desde que sus abuelas le enseñaron a coger una aguja y un dedal.

"No hay patrones que seguir para hacer vestuario del siglo XIII hasta el XVI, ya que el sistema actual se creo a finales del siglo XIX y nada tiene que ver con la manera de confeccionar el vestuario en la etapa que comprende del siglo XIII hasta el siglo XVI, donde todo estaba hecho sobre el cuerpo, a medida", explica Costurero Real, nombre por el que es conocida en la Red, sobre el periodo del que Guisado es una experta, tras su colección de leyendas artúricas, que mezclan realidad y "un poquito de fantasía", además de sus investigaciones en la pintura renacentista, su principal fuente de documentación.

Pero tras todo ese trabajo exhaustivo de concienciación, documentación y entrega, uno de los problemas a los que se enfrentan los recreacionistas históricos es la dificultad para conseguir inversiones privadas o públicas por parte de los ayuntamientos. Los municipios que organizan ferias medievales están dispuestos a ubicar puestos de joyería, pulperías, tiendas de ropa, accesorios y otros tenderetes con la única función de vender productos, aunque son más reacios a los eventos de recreación histórica. "Sabemos que no es un negocio rentable, pero al final y después del esfuerzo, el recreacionismo complementa la forma de ver la vida de aquel que la vive como una pasión", subraya Velasco.