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Felipe González comenta el desgaste físico de Zapatero

El ex presidente asegura que al jefe del Ejecutivo "se le nota el peso de la crisis y del ejercicio del poder"

Zapatero en marzo de 2004 (izq.) y la semana pasada
Zapatero en marzo de 2004 (izq.) y la semana pasada REUTERS

"Le ha golpeado la realidad de la crisis y se le nota el peso de la crisis y del ejercicio del poder". El ex presidente Felipe González sabe bien de lo que habla cuando, como esta mañana en los micrófonos de la cadena SER, ha comentado los efectos de la actualidad política y la gestión de la situación económica en el rostro del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

El periodista de la cadena SER Carles Francino ha preguntado a González cómo veía últimamente a Zapatero. El ex presidente ha subrayado el desgaste físico de jefe del Ejecutivo pero también ha añadido: "Lo que más le define es su determinación de enfrentar los problemas que existen sin tener en cuenta las consecuencias de votos y popularidad (...). Quiero destacar su determinación de afrontar las reformas y los ajustes que necesitamos".

A simple vista Zapatero (que tenía 44 años cuando llegó a La Moncloa, y que el 4 de agosto cumplirá 50), presenta ahora unas bolsas más acusadas bajo los ojos y parece más delgado. El presidente lleva seis años ejerciendo el cargo, con el lógico desgaste de comparecencias, viajes y cambios de horario.

"Al presidente le veo físicamente bien. Está en forma, pero lleva seis años en el poder. Seis años de alta responsabilidad y eso cualquier cuerpo humano lo acusa. Lo acusan los tenistas, los futbolistas y los actores de cine. Es lógico que esté fatigado. Creo que Felipe González con sus declaraciones no le está haciendo un favor", señala el publicista Juan Campmany, presidente y director ejecutivo de la compañía de publicidad DDB y creador de la primera campaña electoral de Zapatero, en la que acuñó el famoso mote de "ZP" para definir al presidente del Gobierno. Durante seis años trabajó para el entonces Secretario de Organización del PSOE, José Blanco, responsable de la estrategia electoral del partido.

Canas en las sienes

Las canas en la sienes de González durante su etapa en La Moncloa ya dieron que hablar: se llegó a barajar la hipótesis de que eran falsas, para dar un toque más maduro y solvente a un presidente por entonces recién entrado en la cuarentena.

En el caso del presidente de EE UU, Barack Obama, el cambio de aspecto fue súbito: en solo 44 días en la Casa Blanca (cuando contaba con 47 años), su cabeza comenzó a teñirse con una pelusilla blanca.

En opinión de Campmany, la imagen actual de Zapatero es "válida para un cartel electoral; habría que sacar provecho a esa imagen diciendo 'me estoy matando a trabajar por vosotros y espero que al final me salga bien".

Este experto ve a Rajoy más tranquilo porque, considera, "su posición es menos estresante". "Su visión es sólo una. Rajoy no tiene estrés; trabajará mucho, pero sólo tiene un objetivo y eso no produce estrés ni ansiedad".

Solo en la semana pasada Zapatero entregó la medalla al mérito deportivo a la montañera Edurne Pasaban, recibió al primer ministro de Pakistán, Yusuf Raza Gilani, inauguró en la sede central de Instituto Cervantes el encuentro Europeo de Medios de Comunicación; acudió a la sesión de control en el Congreso de los Diputados, estuvo en Italia, donde se reunió con el papa Benedicto XVI y con el primer ministro, Silvio Berlusconi, luego recibió en Madrid a los miembros del consejo de presidentes de Business Europe, así como al viceprimer ministro británico Nick Clegg y al líder de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas. Además viajó a Lisboa para celebrar el 25 aniversario del ingreso de Portugal y España en la Unión Europea.

"Yo les he preguntado el truco para aguantar este ritmo a Jordi Pujol, a Pasqual Maragall, a Joan Clos y a Zapatero y sólo sé que este tipo de políticos se acuestan a la una o dos de la madrugada, porque suelen tener cenas oficiales y que preparar la agenda del día siguiente. Suelen trabajar por la noche y a la mañana siguiente a las siete están de pie: media hora de gimnasia en la habitación del hotel o en la residencia oficial, una ducha y de nuevo en marcha".