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Duran se reúne con Rajoy en secreto

CiU intenta colocarse en una posición intermedia entre PSOE y PP.- El portavoz nacionalista no ve "receptividad" en los dos grandes partidos para lograr un pacto de Estado

En Cataluña, acercarse al PP es peligroso, electoralmente hablando. De hecho, en las últimas elecciones catalanas Artur Mas, el líder de CiU, firmó ante notario que no pactaría con el PP para gobernar, para evitar que su electorado más soberanista se fuera con ERC. Sin embargo, CiU acaba de decidir, este lunes, un giro estratégico con el que pretende recuperar su imagen de partido con sentido de Estado en plena crisis.

CiU quiere colocarse en una posición intermedia entre el PSOE y el PP. Pero con este último aún no se atreve a hacer pública su cercanía. Tal vez por eso, Josep Antoni Duran, número dos de CiU y portavoz parlamentario, se ha reunido en secreto -sin anunciarlo a la prensa- esta mañana con Mariano Rajoy. El encuentro ha tenido lugar en el despacho del jefe de la oposición en el Congreso.

A la salida, en conversación con EL PAÍS, Duran ha tratado de restarle importancia a un encuentro que, de existir fotografía, sería polémico con seguridad en Cataluña. "Ha sido un desayuno de trabajo normal", ha señalado Duran. ¿Pero no habían ofrecido su apoyo al Gobierno?, le ha preguntado EL PAÍS. "Lo que hemos hecho es proponer un gran pacto de Estado, y eso incluye al PP. Nosotros queremos un gran acuerdo para salir de la crisis, de eso estamos hablando", ha sentenciado Duran. En el PP también se trata de restar importancia: "Son contactos habituales entre dirigentes políticos".

Duran ve difícil un pacto

Posteriormente, Duran ha apuntado que ve difícil alcanzar un pacto de Estado. "Hasta la fecha no he visto receptividad por parte del presidente del Gobierno, que es quien debe liderar ese pacto, pero sinceramente tampoco la he visto en el PP". El portavoz de CiU ha afirmado, tras reunirse con la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos, que "las posiciones" de los dos grandes partidos están "muy decididas" y cree que "de poco serviría" su mediación.

Lo cierto es que en el PP se maneja como muy probable la posibilidad de que, tras las próximas elecciones catalanas, previstas para noviembre, aunque podrían adelantarse, CiU pueda gobernar con el apoyo externo del PP. Para los populares esto sería un cambio fundamental. El PP es un partido muy pequeño en Cataluña -son los cuartos, ligeramente por encima de ICV- y se enfrenta a las críticas de todos los demás.

Para la estrategia de Rajoy, que pasa por volver a la centralidad y gobernar con los nacionalistas en 2012 -la mayoría absoluta es, de momento, impensable- es fundamental que el PP sea partido de Gobierno en Cataluña aunque sea sin consejeros, como sucede en el País Vasco, donde los populares apoyan al PSE.

Si se normaliza la situación del PP en Cataluña y el País Vasco, las dos comunidades donde más cayó este partido en 2008 y donde más voto anti-PP detectan las encuestas, Rajoy está seguro de que podrá ganar las elecciones de 2012. Por eso reuniones como esta con Duran, que normalizan la relación entre los dos partidos y preparan el terreno para un posible pacto poselectoral, son muy importantes para Rajoy, y delicadas para CiU, que puede ser criticado por sus bases más soberanistas, sobre todo porque nadie olvida en Cataluña que el Estatut, que pactó Zapatero con Artur Mas, se enfrenta por culpa de un recurso del PP a una sentencia en el Tribunal Constitucional que muy probablemente lo recortará. Rajoy defiende ese recurso e insiste en que otras instituciones, como el Defensor del Pueblo, también recurrieron, pero muchos dirigentes admiten internamente que ese recurso está generando demasiados problemas para el PP en Cataluña.