La reforma del mercado laboral

Zapatero propone ahondar en el contrato con indemnización de 33 días frente al de 45

El presidente subraya que su plan "no supone ninguna pérdida de derechos" y que "las reformas sólo son auténticamente útiles si son acordadas"

El Gobierno entregó este viernes a los sindicatos y la patronal su esperada propuesta de reforma laboral. Lo hizo el propio presidente del Gobierno, que recibió en Moncloa a los agentes sociales. José Luis Rodríguez Zapatero ha optado por presentar un documento con pocas concreciones, lo que explica que fuera recibido favorablemente tanto por parte de la patronal como de los sindicatos. Con todo, las propuestas del Gobierno sí marcan algunos objetivos claros, como penalizar la contratación temporal e incentivar la indefinida. Para esto último, el Gobierno pretende extender el uso del contrato con despido de 33 días, una figura que se creó en 1997, aunque no concretó cómo.

El Ejecutivo pretende allanar el camino a las empresas que apuesten por el contrato indefinido y endurecerlo para las fórmulas temporales. Aunque muy rebajado respecto a las pretensiones iniciales, el documento contiene algunas medidas concretas para desincentivar el uso abusivo del contrato temporal. La más detallada consiste en obligar a los empresarios que más recurran a los contratos temporales a sufragar una parte del desempleo que perciben sus trabajadores cuando se quedan sin trabajo.

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Esa traslación de costes de las arcas públicas a las empresas se vería acompañada de una mejor definición de las causas que justifican el uso del contrato eventual, que se ha generalizado en las empresas como fórmula de acceso. Además, el Ejecutivo plantea encarecer el despido en contratos temporales (ocho días por año trabajado) y elevar la cotización por desempleo. Junto a ello, el Gobierno quiere aumentar las inspecciones de Trabajo para controlar la contratación temporal injustificada o realizada en fraude de ley.

Sobre la comparecencia de Zapatero, realizada este viernes por la noche en Moncloa tras dos horas de debate con los agentes sociales, planeó la idea de abaratar el coste del despido, el punto más espinoso de la negociación. El presidente se mostró tajante: "Los trabajadores no van a perder derechos", aunque la redacción tan abierta -y en algunos casos ambigua- de la propuesta invita a pensar que se abordará el debate. Esa falta de concreción del documento explica que tanto el presidente de la patronal como los líderes sindicales salieran de la reunión satisfechos con la propuesta entregada. Previsiblemente se buscará una fórmula que no hiera a los sindicatos y al mismo tiempo atienda en parte las propuestas de la patronal.

Esa tercera vía consistiría en ampliar las posibilidades del llamado contrato de fomento de la contratación indefinida, una figura poco explotada que establece un despido más barato (33 días por año trabajado) para colectivos de difícil inserción laboral. Entre estos colectivos ya estaban los menores de 30 años, los mayores de 45 y las mujeres de cualquier edad en la gran mayoría de los casos. En la práctica, por tanto, sólo los hombres de 30 a 45 años están excluidos, con la regulación actual, de ese contrato, por lo que la hipótesis más plausible consistiría en ampliar también a este colectivo el paraguas de ese contrato.

El presidente rehusó entrar en detalles y remitió el resultado a la negociación con el convencimiento de que "las reformas laborales son auténticamente útiles si son acordadas".

El presidente admitió que el Ejecutivo cuenta con una propuesta más detallada -en ella figura, por ejemplo, esa ampliación del contrato de 33 días a hombres entre 30 y 45 años- pero prefiere guardarla para más adelante.

El documento presentado este viernes a los agentes sociales ha sufrido diversas modificaciones en las últimas horas para adecuarlo al tono aséptico que le exigían empresarios y sindicatos para no empezar con mal pie la negociación. Pero esa falta de concreción no debe implicar un diálogo más lento de lo que requiere la situación económica. "Lo vamos a hacer con premura porque esta reforma será un factor de confianza", aseguró, sin querer comprometer una fecha concreta. En todo caso, este planteamiento no se corresponde con el ritmo que hasta ahora se ha impreso al proceso, que ha sufrido varios retrasos injustificados.

Zapatero aprovechó también la comparecencia para aludir al asunto que mayor sorpresa y confrontación ha provocado en los sindicatos: la reforma de las pensiones. Y lanzó el primer mensaje político de esa reforma, hasta ahora poco argumentada por el Ejecutivo pese a su trascendencia: "Esta propuesta no tiene que ver con el calendario político, sino con el futuro de este país. Es un debate importante, aunque cueste críticas en la primera fase". El presidente se mostró dispuesto a escuchar ideas -"por supuesto que caben otras propuestas"- y vinculó el aumento de la edad de jubilación a la existencia de mejores pensiones. La ampliación de la edad legal de retiro, concluyó, permite seguir elevando las pensiones más bajas. Un argumento popular que pretende ganarse a los trabajadores en un debate que se avecina tormentoso.

El Gobierno aprobó sus propuestas en ocho bloques, encabezados por las medidas para redefinir la contratación temporal y promover la indefinida. También se incentivarán los contratos a tiempo parcial y habrá un programa desempleo para menores de 24 años en paro y sin formación.

Además de hablar de reforma laboral, Zapatero intervino en defensa del euro y de la solidez de España, tras el castigo de los inversores a la deuda y la Bolsa. Zapatero ya dijo el jueves en Washington que está convencido de que las críticas contra el Gobierno español carecen de "fundamento" . "Sabemos dónde queremos ir y las reformas que queremos hacer", aseguró durante el turno de preguntas en un encuentro con miembros del think tank Atlantic Council.

El jefe del Ejecutivo rebatió a los que le preguntaban si consideraba que su liderazgo se había cuestionado por las fuertes críticas de los últimos días contra la economía española. Muchas de estas críticas provienen de países fuera de la zona euro, una moneda "fuerte y de éxito", según el presidente.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado que el principal objetivo de la propuesta de reforma laboral del Ejecutivo es "crear más trabajo" y hacerlo cuanto antes, porque esa es, según Zapatero, la "gran demanda" de los españoles.AGENCIA ATLAS

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