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El Patio Maravillas se 'traslada' a Pez 21

Uno de los centros sociales okupados más emblemáticos de Madrid fue desalojado sin incidentes.- Los vecinos apoyan a los jóvenes

La aventura de uno de los centros sociales okupados (CSO) más emblemáticos de Madrid ha cambiado de escenario. Este martes por la mañana, agentes de la Policía Nacional han desalojado el Patio Maravillas, un espacio polivalente autogestionado ubicado en el edificio de la calle Acuerdo, número 8, después de que un juzgado diera orden de dejar libre esta zona. Pero por la tarde el colectivo se ha desplazado a otro inmueble, un edificio de cinco plantas que ocupa el número 21 de la calle Pez, con un patio algo más estrecho que el de la sede anterior y solicitud de rehabilitación desde 2007.

El desalojo se ha producido sin ningún incidente después de que la Policía y los activistas negociaran una salida pactada del edificio. En el momento del desalojo sólo tres personas se encontraban en el centro y lo han abandonado sin oponer resistencia alguna.

La rápida y pacífica resolución de la actuación contrasta con el fuerte dispositivo desplegado en los alrededores de este centro social. Según han relatado el colectivo que lo gestionaba a través de la red social Twitter, los agentes han procedido a identificar a quienes se encontraban en el interior, así como a varias de las personas que se concentran en los alrededores.

"Si no puede ser aquí, será en otro"

Lejos de darse por vencido, el colectivo que gestionaba el Patio Maravillas ha buscado otro lugar para continuar su actividad "social y cultural" aunque mantiene su deseo de volver al edificio de la calle del Acuerdo y presionará al Ayuntamiento para que no lo recalifique y sigue siendo dotacional, según ha asegurado uno de sus portavoces, Antonio García, en una improvisada rueda de prensa realizada en la calle, a un centenar de metros del edificio y tras un cordón policial, en la que ha asegurado, entre aplausos de varias decenas de "colaboradores, usuarios y amigos" allí concentrados, que "vamos a seguir adelante la lucha contra la especulación".

"Si no puede ser en éste edificio será en otro. Seguiremos buscando otros espacios y el que quiera entender que entienda", ha anunciado García, que en otro momento ha dicho: "Seguiremos tomando lo que consideramos que es nuestro, que es de toda la ciudadanía".

Quejas minoritarias

De la misma opinión son el presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), Ignacio Murgui, y la presidenta de la Asamblea Ciudadana del Barrio de Universidad (ACIBU), Isabel Rodríguez, que se han desplazado hasta la calle Acuerdo para mostrar su solidaridad con los desalojados.

Murgui ha declarado a los medios que el desalojo parece a las asociaciones de vecinos "algo muy negativo y por lo que protestamos" y ha recordado que "apoyábamos una iniciativa cultural y social de la que carece todo Madrid".

El presidente de la FRAVM ha opinado que "lo previsible es que el edificio se quede vacío, criando telarañas, y se siga especulando con él".

"Para los vecinos significaba dotar al barrio, que tiene el centro cultural más pequeño de todo Madrid, de todas las carencias que tiene", ha manifestado por su parte Rodríguez, que ha asegurado que las quejas de vecinos contra el Patio "eran minoritarias y un poco desproporcionadas".

Dos años en el barrio

El pasado 12 de noviembre el juzgado notificó al Patio Maravillas que volvía a estar activa la orden de desalojo que ya pesaba sobre el edificio de la calle del Acuerdo, 8 y que fue bloqueada en febrero por la Audiencia Provincial de Madrid.

Tras recibirla, los okupas se organizaron hace meses para dormir en el edificio. Asimismo, planificaron "diferentes niveles de resistencia activa no violenta" para el momento del desalojo. Así, construyeron un bunker situado en una habitación sellada en la que advertían hace tiempo que se encerrarían por dentro varias personas y se encadenarían cuando llegue la Policía.

El Patio Maravillas echó a andar como "centro social autogestionado" dos años y medio. Desde entonces, según relatan en su página web, han impartido clases de castellano para extranjeros, funciona como asesoría jurídica, sirve de lugar para organizar reuniones con entidades sociales y vecinales, etcétera.